Toda relación de pareja sufre una evolución. Cuando una relación se consolida existe un desarrollo ascendente. ¿Qué fases existen en una relación de pareja que progresa adecuadamente?
1. La relación comienza a partir de una imagen mental que cae, poco a poco, en el proceso de conocimiento mutuo. El enamoramiento empieza a partir de los primeros sentimientos y primeras ilusiones. La atracción física es intensa en esta fase.
2. El apego surge en una relación de pareja con mucha intensidad en una primera fase.
3. Conforme avanza una relación también se consolida una historia en la medida en que ambos se conocen y descubren si su modo de ser es compatible. En esta fase, también es natural que se produzcan discusiones causadas a partir de expectativas rotas.
4. Los planes de futuro más a largo plazo también son un ingrediente de una relación de pareja feliz. Cuando una pareja está bien en común, entonces, surge el deseo de hacer planes con una visión de futuro más a largo plazo: por ejemplo, convivencia.
5. Consolidación del vínculo día a día. No existe un punto en el que una relación de pareja deja de evolucionar. Al revés, las personas cambian constantemente, de lo contrario, se quedan estacadas y el amor también queda muerto en un punto fijo. Las personas tienen que aprender a integrar el amor en su vida haciéndolo compatible con otros espacios como trabajo, amigos, familia, la libertad personal… Es decir, estos factores también influyen en la relación. De hecho, el desempleo está afectando de una forma negativa a muchas parejas.