Noknok es la envidia la que te hace hablar así, el simple hecho de pronunciar solo el nombre Manhattan a vista de pájaro incluso sin conocerla ya es un remedio para tu depresión, tu apatía, tu flatulencia o tu estreñimiento, porque esta obligado noknok a admitir que estas huérfano de sueños porque ni siquiera tendrás el simple hecho de conocer nunca con intensidad esta luminosa ciudad que tiene cantidad suficiente de ser considerada como un patrón de las siete magnitudes contemporáneas fundamentales.
12 de octubre 2013