Los teléfonos inteligentes, las tabletas y portátiles son ahora importantes vías para promocionar productos, reduciendo el tiempo de interacción entre las partes a solo segundos. Esto se logra por medio de programas especiales para estos dispositivos, almacenados en las ya conocidas y necesarias tiendas de aplicaciones (App Store en inglés), espacios digitales con miles de sorpresas en todos los rubros. Esta estrategia experimenta su mejor momento, tanto en ingresos como en utilidad. De acuerdo a una reciente investigación de una consultora de marketing móvil estadounidense, para este año los ingresos a través de estas bodegas virtuales llegarán a los 26 mil millones de dólares, superando los 18 mil millones alcanzados en 2012. Asimismo, para el 2017 se espera un total de descargas de 268 mil 700 millones. Por otra parte, hay más de un beneficio que generan las tiendas de aplicaciones. Uno es la rapidez con que el usuario accede al contenido deseado; la facilidad y seguridad que ofrece el almacenamiento de datos; compra de artículos o servicios de forma casi inmediata; mayores posibilidades de fidelización entre la marca y el cliente desde los motores de búsqueda; decisiones de compra inmediatas; entre otras. Del mismo modo, el fondo de los mensajes publicitarios cambia sustancialmente, debido a estas nuevas plataformas. Como señalan varias obras y gurús de las tecnologías de la información, el tono debe ser amical, respetuoso y acorde a los lineamientos de la Netiqueta, además de jugar con dos colores (máximo tres) en la presentación de los textos.