
Tres soluciones contra las plagas en sus plantas
Las plagas y enfermedades de las plantas se presentan en formas muy distintas y pueden provocar daños en cualquier parte de la planta, desde las raíces y los tallos hasta las flores y los frutos. A continuación exponemos una serie de soluciones y recomendaciones para evitarlas.
1. Conocerlas:
Las enfermedades fúngicas: el hongo se alimenta de la planta huésped. La mancha negra de los rosales es un buen ejemplo. Enfermedades bacterianas: las bacterias son unos de los seres vivos más pequeños. El pie negro de la patata es un buen ejemplo de enfermedad bacteriana. Roya: tipo de hongo que produce unas pústulas de color rojo o marrón. La infección de los claveles es un ejemplo claro de esta enfermedad. Virus: viven en la savia de las plantas impidiendo su o deformando su crecimiento. Otras plagas son las babosas, caracoles, los milpiés y las cochinillas.
2. Prevención general:
Un fertilizante adecuado para la planta: cuando se suministra sobre todo nitrógeno a las plantas se obtiene un crecimiento muy vulnerable a plagas. Limpiar los invernaderos: a principios de invierno retire, retire las plantas y limpie el interior. Rotar cultivos: rote los cultivos cada año en los huertos de hortalizas. Esto contribuye a una buena salud de las plantas en general. Azadonar: remover la superficie del suelo durante el verano elimina las malas hierbas a la vez que dificulta la aparición de plagas en la tierra.
3. Controles químicos:
Insecticidas de contacto: aplicados al primer indicio de ataque de una plaga, matan al insecto por contacto. Insecticidas sistémicos: penetran en la savia y convierten la planta en tóxica. Los insectos mueren por ingestión. Los productos para controlar las enfermedades son los fungicidas (distinguir de insecticidas). Pueden ser por contacto y sistémicos.
Este artículo ha sido publicado por Novainsectos