Gloria eterna a la compañera Edith lagos, ejemplo de mujer digna y decente que supo oponer un rotundo NO a este sistema de opresión, marginación y mentiras.
El viejo orden en Perú, mal llamado "sistema democrático", es un orden de lumpenaje y mentiras. Políticos demagogos que no cumplen sus promesas, que aspiran al poder solamente pensando en servirse del cargo, y para eso, lo utilizan al pueblo convocándolo a las urnas. Solamente en épocas electorales se acuerdan de las masas para comprometer su voto.
Mientras otras jóvenes mujeres doblan la rodilla ante este sistema político dictatorial, con su mente embrutecida y envenenada por la propaganda alienante del sistema (discotecas, pasarelas, modas...), Edith tuvo la decencia de tomar distancia ante este sistema inicuo y de mentiras. Y fue consecuente con sus ideas, aun siendo consciente a lo que se exponía. Sacrificó su amor propio, en aras de causas elevadas como la justicia social, y la búsqueda de un nuevo orden social de justicia...aun a costa de ofrecer su propia vida.
Edith es un imperecedero ejemplo de dignidad y consecuencia.