
Los astronomos se hallan ante el umbral de una nueva era, puede que muy pronto comiencen a detectarse las primeras señales directas de las ondas gravitacionales, estas ondas nos pueden revelar un universo oculto y podrian tambien mostrar como era el cosmos instantes despues de la gran explosión.
Por lo pronto se han propuesto dos tecnicas para construir los primeros "detectores espaciales de ondas gravitacionales", una basada en láseres, y otra en los átomos ultrafisos. Si tuvieramos un potente teloscopio perfecto y que intentase ver los confines del universo, la luz nunca podrá mostrar todo el cosmos, por ello jamás nos permitirá ver los primeros instantes del universo.
Durante los primeros cientos de años posteriores a la gran explosión, los fotones se encontraban atrapados en una espesa sopa de particulas que bloqueaba la propagación de la luz y no fué sino 380,000 años luz de la gran explosión cuando recién el universo se enfrio lo suficiente como para tornarse transparente al paso de la luz.
El primer destello liberado es lo que hoy se denomina "fondo cósmico a microondas", que es una barrera temporal mas allá de lo cual no hallaremos mas que la oscuridad. Durante siglos la recolección de la luz cada vez mas antigua nos ha brindado el principal metodo para estudiar el cosmos, pero hay un punto mas alla del cual los fotones ya no pueden comunicar nada con los potentes telescopios.
Para atisbar mas allá del muro del "fondo cosmico de microondas" los astronomos han de dirigir su atención no hacia las ondas electromagnéticas sino hacia otro fenómeno fisico:"la gravedad". Al propagarse la gravedad deja tras de si un poco de su propia difusión, estos ecos son las ondas gravitacionales y por ello detectarlos requiere un nuevo tipo de instrumento diferente al telescopio.