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Viernes 18 de julio 2014

Nueva ley universitaria de Perú: los profesores ante la 30220

Viernes 18 de julio 2014

La nueva ley universitaria promulgada por el estado peruano, la 30220, es una vergüenza ante el mundo civilizado. Su artículo 84, establece el despido a priori de todo docente que haya llegado a los 70 años años de edad. Lo que es peor: los voceros de esta ley, Saavedra, Mora, tratando de engañar a la gente desinformada, declaran que no hay problema, pues los docentes cesados, siempre que estén en sus facultades normales, "podrán volver al claustro". Mañosamente estas hipócritas declaraciones ocultan la espantosa injusticia que con su ley infieren a los profesores mayores de 70 años.

El sistema pensionario de Perú:

En ningún país del mundo civilizado, los maestros universitarios cesados reciben las írritas pensiones que paga el estado peruano a sus catedráticos cesados: 600 soles mensuales.

Lo que no dice Mora y sus aliados es, que el sistema pensionario de Perú es uno de los más vergonzantes e inhumanos del mundo: piense usted en la gran mayoría de catedráticos que pertenecen al régimen pensionario de la ley 19990:esto significa que el docente universitario "principal" cesado, luego de cuarenta años en la carrera docente, y con grado de Doctor, después de estar percibiendo 5,200 soles como activo (que ya es una injusticia porque el estado nunca  cumplió con la homologación establecida por ley), pasará a ganar una pensión mensual de seiscientos soles: un colapso traumático de su presupuesto familiar.

Peor aún: en ninguna institución van a aceptarlo como trabajador estable a esa edad.

Imagínese un docente cesado, de la ley 19990, cabeza de familia sostén de su hogar, con hijos que educar, con semejante déficit de su presupuesto!! ¡¡seiscientos soles mensuales !! Con eso tiene que pagar luz, agua, gas, alquiler, alimentos, medicinas, atención médica, pensiones escolares de sus hijos, arbitrios, ropa, pasajes... !! Y con esto, tener que afrontar todos los gastos mensuales del hogar. Qué genera esto: angustia, desesperación, inestabilidad en su hogar....

El cuentazo de "reingreso" al claustro:

Con este argumento, los propulsores de esta aberrante ley (Mora, la SUNEDU, Saavedra), tratando de confundir a la gente desinformada, quieren dar a entender que todos los profesores cesados "podrán volver", es decir, saldrán por una puerta, y con un poquito de esfuerzo, todos volverán a entrar por laotra.

En primer lugar:

Se dice que los profesores cesados podrán ser contratados como profesores "extraordinariosos ". Ahora bien:

Su artículo 84, establece: "Pasada esta edad, sólo podrán ejercer la docencia bajo la condición de docentes extraordinarios". Esto significa, que la ley prohibe a las universidades aceptar a estos docentes cesados, bajo la condición de "contrato": sólo como "extraordinarios". Y efectivamente, las universidades particulares ya les han cerrado sus puertas.

Ahora bien: el artículo 80.2 de la ley, precisa que son profesores "extraordinarios", los eméritos, honorarios, y demás dignidades.

En segundo lugar:

La designación de "docente extraordinario", la ley la reserva tan sólo a "excepcionales celebridades". En un país semi-colonial, sujeto a los grilletes del imperialismo, con programas de investigación sin recursos económicos, sin trayectoria de investigación, en medio de la mediocridad institucional y la corrupción de todo este viejo orden social, ¡vaya usted pues a buscar entre los cesados, celebridades excepcionales !! Esto significa que los no-excepcionales, han de ser la abrumadora mayoría de los cesados.

Por lo demás, una "excepcional celebridad" no necesita de la universidad, porque vive de sus medallas, como por ejemplo, Vargas Llosa.

En tercer lugar:

Nada garantiza que el docente "extraordinario" va a percibir una remuneración digna que le dé tranquilidad. Esas distinciones excepcionales, son meros diplomas o medallas honoríficas, que no implican una relación laboral del docente con la universidad, ni generan ninguna remuneración o retribución económica para el docente emérito u honorario. En el mejor de los casos, le otorgarán una contraprestación económica muy eventual. Lo que los mentores ocultan mañosamente es, que ser "emérito" u "honorario", es una distinción o medalla, y, lo que es peor,  las universidades las conceden tan sólo a profesores muy destacados,  celebridades con una trayectoria académica excepcional, de una extraordinaria relevancia. Es obvio pues, que estas distinciones no pueden alcanzar a todos los cesados.

En cuarto lugar:

Peor aun: la ley faculta a la universidad a acoger a estos docentes cesados, pero no la obliga. En consecuenccia, si la universidad decide no aceptar docentes extraordinarios para un período, y expone sus motivos (falta de presupuesto, de plazas...), o decide no aceptar a algún postulante docente cesado porque no hay alumnos para esa materia, no pasa nada.

 

En quinto lugar: la ley reserva esta categoría a tan sólo el 10 por ciento de los profesores de la univeridad, habida cuenta que parte de ese 10 % ya está copado por los eméritos nombrados anteriormente, o sea que para las celebridades cesadas actualmente, queda menos del 10 %, lo cual significa que la mayoría de los cesados no-excepcionales, se quedarán en la calle. Se supone que aun entre las eminencias excepcionales, no todas tendrán este privilegio, sino los excepcionales más destacados. Y aquí las mentiras de los voceros de esta nefasta ley, que en sus declaraciones quieren dar a entender a la gente no-informada,de  que "todos van a volver". 

En sexto lugar: la propuesta de "docente extraordinario", estará a cargo de una COMISIÓN. Para nadie es una sorpresa la manera amañada, anti-meritocrática y corrupta como en nuestras universidades se decide la conformación de las comisiones. Sus integrantes son designados a dedo por el decano entre sus allegados: no importa designar como miembro de comisión a un arribista o mediocre, si es amigo del decano. Resulta lógico que no habrá ninguna garantía de meritocracia cuando estos comechados tengan en sus manos a los profesores cesados aspirantes a "profesor extraordinario", porque ellos mismos fueron designados anti-meritocráticamente. El preciado cargo obtenido, se ajusta a sus planes arribistas; el cargo  ha sido otorgado por el decano. Estos miembros de la comisión evaluadora, le deben pues, lealtad al decano. Obviamente entonces, habrán de desaprobar a aquél aspirante que no le cae bien al decano.

La ley favorece a la anti-meritocracia en los concursos:

Para quienes no lo saben, en el Perú y en las universidades peruanas prevalece el amiguismo,designaciones "a dedo", los cargos de confianza, las  las componendas, y todo ello es ANTI-MERITOCRACIA:  cualquier mediocre arribista, si tiene amigos, lo catapultan asignándole cargos dentro o fuera de la universidad, como Director, Jefe, Coordinador, Decano, mienbro honorífico, miembro de tal comité... o lo invitan a disertar en certámenes para lucirse . Esos son elementos de juicio para designar a un profesor como "extraordinario", y que dan puntaje en la tabla de calificación.

Ahora bien: la calificación de los candidatos a "profesor extraordinario", ha de basarse, según la ley, en la "excelencia académica excepcional"; ¿qué criterio ha de manejar la comisión calificadora, al difereneciar entre "cesado excelente" y "cesado no-excelente"?: tratándose de un valor sólo merecerá un criterio axiológico, el cual es subjetivo: lo que para uno es "célebre", para otro puede ser "no-célebre". Vamos a suponer un cesado-candidato que siempre ocupó cargos y se presentó en certámenes académicos, en mérito a sus buenas relaciones amicales, y que se hizo muy conocido, aunque sea un mediocre, aunque sus publicaciones sean pura antología: este mediocre, tendrá ventaja sobre otro candidato que pese a su mayor idoneidad, no haya tenido amigos que lo hagan conocido. En comparación con este otro candidato es probable que sea calificado por la comisión como una "celebridad", porque es muy "conocido". La ley pues, da pie para una calificación subjetiva,  sesgada y anti-meritocrática. Se aúna a esto la antimeritocracia de los evaluadores.

En séptimo lugar: vamos a suponer que algunos cesados fueran distinguidos con estas dignidades: las plazas vacantes dejadas por los docentes cesados, serían ocupadas por nuevos profesores, los jóvenes. ¿Qué plazas presupuestadas podrían quedar para dichas "eminencias excepcionales"? Con el déficit presupuestario endémico de la universidad, ¿puede ésta destinar un nuevo presupuesto para pagarles a estos "profesores extraordinarios"?Precisamente el móvil de cesarlos, radica en la necesidad del alicaido estado peruano de que dejen sus plazas presupuestadas para cubrir las necesidades de los profesores jóvenes que necesitan ascender. Y esto, ante las restricciones que impone su modelo neo-liberal.

En octavo lugar: no es cierto que el docente cesado podrá ser contratado en las universidades particulares: en la U. de Lima, en la Garcilaso, en la San Martín de Porres, la "Ricardo Palma" y en algunas otras, acogiéndose a la ley, no admiten profesores mayores de 70 años. Y aquellas universidades que los admiten como "contratados", no son meritocráticas:la aceptación no se basa en la hoja de vida, sino en los contactos: cualquier mediocre recomendado o amigo del coordinador, vale más que un aspirante competente. Todo depende de la voluntad absoluta del coordinador o jefe: en las universidades peruanas toda propuesta para contrato docente, tiene un carácter subjetivo: esto significa que prima el amiguismo, el clientelaje: jamás se ceden las horas atendiendo al curriculum del docente postulante: se ceden por amiguismo y recomendación, y constituyen no un derecho sino una dádiva. Esto lo sabe todo docente universitario: el jefe o Director o Coordinador, propone no al que más vale, sino a aquél que le cae bien, al amigo o al recomendado; al curriculum vitae ni lo mira; al amigo lo llama por teléfono, sin solicitud y sin cuirriculum. Este jefe o Coordinador, omnipotente e inapelable, es quien arbitrariamente decide a quién le da horas y a quién no. En algunos casos, esta función se la delega a su secretaria, que por lo general es su amante. Así sucede por ejemplo en las Coordinaciones del Posgrado de la Universidad Federico Villarreal, en el Jirón Camaná. El Coordinador del área de Ingeniería, un tal Coveñas, los deriva a los docentes postulantes, ante su secretaria, la señora Verónica: es ella quien decide a quién cederle horas, y a quién no. El coordinador del área de Salud: un tal Edilberto Delgado Gamero: otro patán: cuando tiene que proponer docentes para el posgrado jamás  toma  en cuenta el curriculum de cada postulante: llama por teléfono al amigo, aunque sea un mediocre. Al docente postulante que no le cae bien, aunque sea una eminencia, aunque haya presentado su curriculum, le responde: ¡ya tenemos nuestro staf de profesores. A usted no lo conozco!!

En la Universidad Enrique Guzmán y Valle, había otro cacique de escritorio: el Director de la Escuela de Posgrado: cedía las horas del Posgrado, únicamente a sus amigos o recomendados por sus amigos. Jamás examinaba el curriculum vitae de cada docente postulante. La primera en ser favorecida era su esposa. En el año 2,008, festinando trámites, y aprovechándose de su cargo de Director, lo "doctoró" en Educación a su amigo "Del Castillo", y a la semana siguiente, le dio el curso de Corrientes filosóficas en educación en el Doctorado, desplazando a otros docentes con mayor trayectoria  y néritos académicos.

Estos coordinadores o directores, caciques de escritorio, en las universidades peruanas  son elegidos no por ser los más capaces o probos, sino por votación mayoritaria: los ponen en el poder, sus amigos y allegados, aunque sean unos corruptos. En consecuencia, para el docente cesado, el tener méritos académicos, no le garantiza que no va a ser postergado por algún mediocre y corrupto, amigo del dueño de las horas. Peor aun por su edad: la nueva ley universitaria ha propagado el límite de edad como un estigma, de manera que aun las universidades particulares los ven con escrúpulos a los maestros mayores.

En el mejor de los casos, el docente cesado, si le cae bien al jefe o Coordinador, podrá obtener algunas 4 o 5 horas de alguna asignatura: alguna asignatura que los docentes de planta no quieran dictar; y eso, en el mejor de los casos, solamente mientras dure el semestre académico: 4 meses. Terminado el semestre, se queda a la calle otra vez, para intentar mendigar horas al inicio de un nuevo semestre: suplicar y humillarse ante algún otro patán dueño de las horas. El maestro universitario, convertido en un mendicante suplente y lambiscón.Todos los docentes universitarios en ejercicio, saben que estoy diciendo la verdad.

Decir pues que los docentes cesados "van a volver", es un embuste que sólo lo puede aceptar la gente que desconozca el interior de la vida universitaria en Perú. Y es manipulador, porque tiende a que su mamarracho de ley, sea aceptada por las gentes que desconocen los sucios manejos que se dan al interior de la universidad peruana. 

En noveno lugar: esta ley aberrante, ha otorgado una carta en blanco a las universidades para que la comisión estatutaria elegida la adecúe a la medida de sus apetitos. Así por ejemplo, la "comisión estatutaria" de la Universidad de San Marcos, liderada por Depaz y Nicolás Lynch, desconociendo el carácter irretroactivo de toda ley, lo ha aplicado el artículo 84 de la ley 30220 a los docentes mayores de 70 años que habían sido nombrados bajo una ley y un régimen anteriores, y que por lo tanto ya tenían derechos adquiridos: les han prohibido participar en las elecciones, les han prohibido ratificarse, les han negado la condición de "ordinarios": los han condenado a una muerte civil.Por si esto fuera poco: exigen el doctorado escolarizado, a doctores que se doctoraron con una ley anterior bajo la que los doctorados no eran escolarizados.

El estado peruano viola sus propias normas legales:

El artículo 22 de la constitución burguesa, reza así: "El trabajo es un deber y un derecho".

No obstante, un maestro cesado, por ley, está prohibido de laborar como nombrado, en ninguna institución del estado. Pero además, tampoco puede laborar en ninguna otra entidad, por su edad: las empresas prefieren a gente joven. Tampoco puede trabajar en ninguna universidad, porque la ley 30220, prohibe aceptar a los profesores mayores de 70 años. La única opción que le queda es, concursar para "profesor extraordinario": y ya sabemos de las limitaciones que tiene la postulación en las universidades: corrupción, limitaciones presupuestarias, no sobrepasar del 10 % de los "ordinarios"...

En conclusión, lo normal es que ese profesor pudiendo dar mucho de sí en beneficio del país, ingrese al ejército de desocupados, y se conforme con 600 soles de pensión para sostener a su familia: una escoria más.¿Dónde queda el "derecho al trabajo" que proclama la constitución burguesa?

Se nos trata como objetos: humillados y cosificados:

A los profesores que aun no han sido cesados por esta aberrante ley, el estatuto les ha prescrito un cronograma de ceses: es el caso de la Universidad de San Marcos, que los ha condenado a una muerte civil: se les ha prohibido votar, solicitar ratificación, se los excluye de toda decisión en las unidades académicas, es decir, son humillados y vistos como intrusos.

Los propulsores de esta ley humillante, nos tratan a los maestros veteranos como piezas de un tablero de ajedrez, que pueden ser desplazados y movidos según las conveniencias del jugador: "hay que excluir a los viejos porque ya no sirven, y se necesita renovación de cuadros"; "hay que disponer de plazas vcantes para viabilizar los ascensos de los profesores jóvenes" . Lo que no quieren ver es, que ese maestro cesado no es un objeto, sino un ser humano con una familia que mantener: un ser humano con responsabilidades y sentimientos, un ser humano que sabe sufrir el peso de la humillación y el despojo.

Daniel Mora, Humala,  son propulsores de esta malsana ley. Estos militares se han formado en la Escuela de las Américas. Todo militar en esta macabra "escuela", es formado para matar con frialdad; esto es, permanecer indiferente ante el dolor ajeno. Por su formación, estos militares son fríos, ajenos al sentimiento de la compasión: son incapaces de compartir los sentimientos y el dolor moral del otro. Eso explica que su nueva ley universitaria nos tome a los maestros como objetos

El estigma de la edad:

La clase dominante de Perú, siempre se valió de la prepotencia, maquillada con el doble discurso. Primeramente, se negó siempre a cumplir con el artículo 53 de la ley derogada que ordenaba la homologación de los  haberes de los docentes. Así nos ha tenido al hambre durante tres décadas, incumpliendo  su propia ley. Y ahora, nos da la estocada final, lanzándonos a la calle como pordioseros.

Que haya docentes deficientes, repetitivos, o que hayan docentes muy eficientes, eso puede suceder, como sucede en todo empleo, en todas las profesiones y en todas las edades. Pero eso nada tiene que ver con la edad, porque también pueden haber profesionales jóvenes y deficientes como en todas las profesiones. El artículo citado, pues, no resiste la lógica más elemental.

El argumento de la supuesta renovación generacionaal:

Mario Bunge, Gianni Vattimo, Einstein, Hans Gadamer, Enrique Dussel (entre los conocidos), laboran o han laborado como docentes hasta avanzada edad. Esto prueba hasta la saciedad, que la edad no es necesariamente una causa de que el docente sea deficiente.

Es un caso único en Perú. Gianni Vattimo, Bunge, y tantos otros intelectuales desconocidos, son muy buenos docentes en universidades extranjeras.

Si estos sabios e intelectuales de las ilustraciones, hubieran sido profesores universitarios en las universidades peruanas, hubieran sido despedidos por límite de edad. Este artículo 84 de la ley, es írrito, y da vergüenza.

 

                JIDDU  KRISHNAMURTI

  

 J. Krishnamurti a la edad de 80 años, dictaba sus sabias enseñanzas de vida

 

 

  El filósofo  Gustavo Bueno, lúcido y brillante profesor en la Universidad de Oviedo, a sus

    74 años de edad.

Sófocles, escribió "Edipo en Colono",

a la edad de 80 años!!

 

 

                           KARL  POPPER

                    GIANNI VATTIMO

      MARIO  BUNGE: profesor con

            95 años de edad

 

               WILHELM DILTHEY

   

                         EDMUND  HUSSERL

 

   

                         HANS  GADAMER

 

 

              

           Göthe terminó de escribir su Fausto, a la

                          edad de 81 años.

 

 

                    Mario Vargas Llosa

  

                  Pedro Pablo Kushinski

 

Enrique Dussel, brillante pensador en plena

actividad, cuenta con 82 años de edad.

Tan sólo en la mente de un cretino, puede caber la idea de que todo intelectual, llegado a los 70 años de edad, se convierte en un despojo.

Aquella fase de su vida en la que más puede ofrecer de sí un profesor universitario es,  en la madurez de su vida. ¿Por qué?: por la experiencia, la sabiduría, y los conocimientos acumulados. En toda comunidad ancestral fueron respetados los adultos mayores por su sabiduría. En Perú se los humilla ¡¡Qué vergüenza!!

El argumento de que los veteranos "son mediocres" y "no se actualizan":

Si los docentes universitarios llegan airosos a los 70 años de edad, es porque han sabido afrontar las evaluaciones a que los somete la institución, con rigor de ley. Para ascender de categoría, son evaluados; y además, cada cierto número de años, son sometidos, periódicamente, a sendas "ratificaciones" por ley, que son otras tantas evaluacioneses. Se les evalúa su producción intelectual, su desempeño académico, su trabajo lectivo...sus alumnos también los evalúan en cada curso que dictan, pues la Facultad los encuesta uno por uno, para que emitan una opinión sobre el desempeño del docente. Es obvio que si a los 70 años de edad, los profesores universitarios han logrado salir airosos de todas estas evaluaciones, ello es una prueba contundente de que son eficientes, y que no están en desventaja con respecto a los más jóvenes.

En cuanto a que "no se acualizan": En las universidades, se dictan anualmente cursillos de capacitación en aula virtual, técnicas de investigación, técnicas de manejo de bases de datos, técnicas de redacción de informes, prezi, DINA, CONCYTEC... Po si esto fuera poco, la universidad encuesta a los estudiantes para que sean ellos quienes digan si su profesor se ha capacitado o no, si muestra actualización o no; es más: los resultados de esas encuestas se remiten de oficio a la comisión que tiene que ver con la ratificación o promoción del docente. Hay quienes se capacitan, y también hay quienes no se capacitan, y se atienen  las consecuencias. Pero, entiéndaseme: eso nada tiene que ver con la edad: entre quienes no les interesa capacitarse, hay viejos, y hay jovenes: nada tiene que ver esto con la edad.

Se replicará que todos los docentes cesados tendrán canales para reingresar a la docencia: pero eso es una gran mentira: los mayores de 70 años, según la ley, no podrán reingresar a la universidad pública, ni siquiera como contratados; solamente podrán hacerlo como "extraordinarios"; y quiénes son los "extraordinarios", según la ley: las eminencias excepcionales, con una reconocida trayectoria académica: quienes por su excelente trayectoria de publicaciones reconocidas internacionalmente, ameriten una "dignidad" como profesores extraordinarios o investigadores; y aún así, siempre que su número no exceda del 10 por ciento del total de profesores activos. Peor aun: está expuesto a las vacantes y al presupuesto: si ese genio excepcional desea reingresar a la universidad, pero no hay plaza vacante, o la universidad no cuenta con suficiente presupuesto, nadie podrá obligarle a la universidad a que contrate al genio excepcional.

Ahora bien: pedir que el docente sea una celebridad excepcional, es una valla monstruosamente alta y selectiva, en un país con una institucionalidad de mediocridad y con instituciones corruptas. En un país semi-colonia del imperialismo como el nuestro, hay exiguos presupuestos para las universidades. A los docentes, las instituciones les ponen mil impedimentos para investigar; por ejemplo, la racionalización, impuesta por ley: el docente tiene que estar cambiando de asignatura según las necesidades de la institución, so pena de quedarse sin carga lectiva. Si quiere editar un libro, la institución no le acepta la edición del libro si previamente no ha hallado por su propia cuenta las fuentes de financiamiento. En las universidades públicas, el estado peruano, jamás cumplió con el artículo 53 de la ley universitaria que establecía la homologación de los haberes, (más de tres décadas ya), lo cual les obliga a los profesores a buscar horas  extras en otras universidades, para poder sobrevivir. Algunos docentes se pasan todo el día viajando de una universidad a otra, y por fin llegan a su domicilio cansados, y desmotivados. Y pese a estas condiciones adversas, fruto de un sistema social negativo y nada-edificante, pese a ello, con sacrificio, los docentes investigan y publican.

Se exige demasiado al profesor, sin darle condiciones mínimas. Estoy de acuerdo que se le exija; pero que se le den condiciones laborales y económicas mínimas para que pueda investigar. Exigirle excelencia excepcional como condición para el reingreso al trabajo, es una valla difícilmente alcanzable en un entorno social nada edificante, nada constructivo, como es la realidad peruana. Tan cierto es esto, que las susodichas "dignidades", de "profesor investigador", "profesor extraordinario", ya estaban contempladas en la ley anterior, pero jamás ningún docente logró el alto puntaje exigido como para ser considerado "profesor investigador". En consecuencia, ese dispositivo siempre fue y será meramente decorativo, porque no es realista. Por lo tanto, quienes digan que los docentes cesados "volverán a ser contratados", está mintiendo: como "contratados" no, por límite de edad; y como "extraordinarios" tampoco, porque la valla de "excepcionalidad" es injusta y monstruosamente  alta y nada realista dentro de un sistema socio-político de mediocridad y corrupción.

Contra estas mentiras que difunde la clase política, diremos: el más elemental sentido común, sugiere que el pase a la condición de profesores investigadores, debiera ser no un galardón para las eminencias, sino una estimulante promesa para que los docentes investiguen. Si queremos que investiguen, primeramente, démosles condiciones:por ejemplo, que el curso que dicta el docente, sea el contenido que él está investigando: que enseñe su investigación, como se hace en Europa. Además, se le deberían asignar al docente, solamente aquella materia que es de su especialidad. Además, a los docentes que más destacan por su investigación, debería de estimulárseles, disminuyendo drásticamente su carga lectiva. Con esto, se evitaría que ese docente se distraiga en contenidos y tareas ajenas a su investigación. Que además, se le asigne la homologación que la ley establece, para que pueda llevar una vida digna y no tener que buscar horas en otras universidades. Recién entonces, exijámosle a ese docente, excelencia académica.

Si no sembramos, cómo entonces queremos cosechar. Un docente que todo el día se la pasa viajando en la ciudad de universidad en universidad para ganarse la vida, que llega a casa cansado y desmotivado, cómo le exigimos excelencia académica como investigador. Pese a esas condiciones infra-humanas, los docentes septuagenarios en las universidades públicas, haciendo esfuerzos sobrehumanos, investigan. Prueba de ello es, que han pasado exitosamente por sucesivos procesos de ratificación que les impone la universidad pública, procesos en los que los docentes son evaluados, y uno de los indicadores de la evaluación es, la publicaciones de dicho profesor; si no tiene publicaciones, no es ratificado.

Recuérdese: la calidad de la producción académica de los profesores universitarios, está a la medida de las condiciones que les da el sistema social para investigar. No es lógico ni ético exigir frutos eximios, excepcionales, excelentes de genialidad, si no le damos a ese docente, condiciones para que produzca tales excelencias. No es ético que en un medio social de mediocridad, corrupción e ineficiencia, solamente al docente se le exija ser un genio fuera de lo normal.

La humillación:

Los países europeos también los obligan a jubilarse a los catedráticos; pero salen con una pensión decorosa. Lo que Mora y la prensa adicta callan es, el inhumano sistema pensionario de Perú: el profesor, de estar percibiendo un haber de 5,200 soles al ser cesado, pasará a recibir una pensión de 600 soles. Imagínese que ese profesor es sostén de su hogar.

Ese artículo 84 de la ley universitaria es aberrante, y una vergüenza ante el mundo civilizado: en ningún país del mundo civilizado sus gobernantes aplican semejante despropósito irracional: castigar la dedicación y el sacrificio de un servidor que ha dejado toda su juventud en las aulas: esto da vergüenza, y los  pone a los peruanos como el hazmereir ante el mundo.

Lo más triste: los profesores universitarios mayores de setenta años, y que continúan laborando en las universidades, son objeto de humillación por parte de los profesores jóvenes: éstos, jubilosos porque el artículo 84 es un regalo que les cae del cielo, los ven a los profesores veteranos como un estorbo en su carrera arribista, que no les dejan las plazas y la categoría que "por derecho les corresponde": los ven a los profesores veteranos como intrusos y sinvergüenzas: en consecuencia, los humillan descaradamente. Un catedrático mayor, me cuenta que sus propios alumnos, hoy profesores en el claustro, en sus oídos, comentan: "ya se va a largar felizmente, porque tiene setenta años". O bien, comentan en sus oídos: "estos tipos, al haberse promulgado la ley, ya debieron ser despedidos de la universidad; estos tipos van a querer atornillarse a la universidad". Duele que se humille de esta manera a un maestro que ha dejado su juventud en nlas aulas. Y todo, por causa de una ley inhumana.

"Son mediocres, y que se larguen":

En consecuencia pues, si queremos profesores-genios, eminencias como profesores, evaluemos antes el contexto de mediocridad, de injusticia e ineficiencia donde se desenvuelve ese profesor; si queremos profesores-genios, antes, démosle a ese profesor, mínimas condiciones razonables y decorosas para que investigue. Y si pese a ello, no es excelente investigador, ni logramos la excepcional eminencia que buscamos, entonces y sólo entonces, recién entonces sancionémoslo con el despido.

Las eminencias de las ilustraciones, con seguridad, ninguno de ellos vive o ha vivido las condiciones anti-laborales en las que labora el docente universitario en las universidades peruanas. El docente universitario de la universidad pública peruana, siempre fue el peor remunerado de todo Latinoamérica, y el más rentable para el estado peruano.Toda la carga de la mediocridad de un país de economía dependiente y con inversión de valores, toda la carga de la mediocridad institucional de un sistema político corrompido, se la quiere hechar sobre los hombros del docente universitario: se quiere que él, y sólo él, sea una excepción de excelencia en un entorno de mediocridad que no le da las condiciones mínimas para la excelencia que le exige.

El papel del estado

El artículo 1 de la constitución burguesa, declara que el fin primordial del estado y de la sociedd es, velar por el bienestar de la persona

El denominado "sistema democrático" de Perú, se rige por un modelo de estado, el llamado "estado de bienestar": en teoría, es el estado que provee servicios en cumplimiento de derechos sociales, a la totalidad de los habitantes del país. Según el tratadista David Anisi, se rige por un pacto social, el cual incluye el reparto más equitativo de los beneficios y la riqueza entre  toda la población, con objeto de evitar el malestar social. Es decir, es un estado que procura el bienestar del ciudadano, jamás su destrucción. En función a esto, la legislación de un estado de bienestar, debe de ser coherente en procura de la dignificación del ciudadano, jamás en procura de destruirlo.

Empero, qué es lo que sucede en Perú, con aquél maestro universitario cesado por límite de edad, en la plenitud de sus facultades, y que pertenece al régimen pensionario de la ley 19990: la nueva ley universitaria 30220 lo arroja a las tenazas de la ley 19990 para colapsar en la desesperación y en el colapso de su hogar. Respondame usted desapasionadamente: ¿esto es "estado de bienestar"?

Y el papel de la prensa vendida, instrumento del estado explotador (RPP, Canal N, Panamericana Televisión y demás medios): guardan un silencio cóplice ante esta barbarie. ¿Por qué?: porque siendo la nueva ley universitaria un mandato del sistema neo-liberal,son conscientes que defenderla  es defender el sistema neo-liberal, del cual estos medios reciben sus regalías: deben millonarias sumas a la SUNAT, y los neo-liberales gobiernos de turno se las condonan. Por eso su silencio cómplice: no quieren chocar contra sus billeteras.

A quiénes protege el estado burgués:

¿Por qué mano dura contra los sufridos maestros universitarios? ¿Por qué no se aplica la mano dura contra estos bribones?:

 

                            

            La rata León Alegría, la de los petroaudios: riéndose de la moral y de la  

            justicia. Cuenta con la protección del estado peruano.

 

                          

General E. P. José Valdivia Dueñas, el chacal de Cayara: asesinó con sus soldados, a más de cincuenta campesinos en presencia de sus menores hijos, y está libre, riéndose del dolor de sus víctimas. Cuenta con la protección del estado.

                            

Ernesto Schütz Landázuri: este bribón, recibió de las manos de Montesinos, 10 millones de dólares, de todos los peruanos, a cambio de que poner la línea editorial de  su "Panamericana de Televisión", al servicio de la reelección de Fujimori. Con el apoyo del estado peruano, fugó a la Argentina, lo absolvió el Tribunal Constitucional, se refugió en Suiza, y está riéndose del dolor de la gente más humilde de Perú.

                                                  

Alfredo Zanatti, el de los dólares MUC: en los años 80's, con la complicidad de su compadre Alan García Pérez, estafó al estado con la friolera de 25 millones de dólares, ¡ y está libre, gracias al estado peruano!!

                                              

Luis Giampietri, el carnicero de "El Frontón". En Junio de 1,986, asesinó a cientos de presos políticos en el "Pabellón Azul", encerrados e indefensos. Empleando cohetes anti-acorazados, demolió dicho pabellón aplastando a los presos encerrados dentro; y a los sobrevivientes, rendidos, los hizo ejecutar extrajudicialmente. Por increíble que parezca, este genocida jamás fue encarcelado, y está libre, riéndose del respeto por la vida. Esto pone de manifiesto la bancarrota moral del estado peruano.

                            

Este otro pendejazo, amigo de la pareja presidencichesal, se niega a delatar a sus compinches, cuenta con todo el apoyo del gobierno de Humala, y está riéndose de la moral pública.

¿Por qué el estado peruano no aplica el rigor a estos bribones, que se burlan de la ley? ¿Por qué sólo se castiga con el despido y con una pensión de hambre, a quienes han entregado toda su vida en las aulas, y no se castiga en cambio, a estos bribones?  ¡Indignante!!

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COMENTARIOS
2 comentarios
no te quejes que aquí en España despiden para jubilarlos a los 65 años
21 de julio 2014
Sí pues, pero se retiran allá con una pensión suficiente para llevar una vida digna. En Perú los despiden con una pensión de 300 soles (si están en la ley 19990).
Con trescientos soles, nadie vive decorosamente en Perú, y peor, si se tiene carga familiar e hijos que educar. Visita cualquier farmacia en Perú, para que veas si te alcanzan trescientos soles mensuales: ¡ni para las medicinas!
30 de julio 2014
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