
"Coca Kintucha". Un trabajo potencialmente de investigación, donde los responsables insertan el pasado dentro de nuestro incierto presente, una amalgama "Novo Andina" –como dice Mino Mele-, que funge de documento para las nuevas generaciones, un sonido carente de definición pero con gran riqueza en cada uno de sus tracks,
Mino Mele, versátil y conocido baterista por su paso al lado de Rafo Ráez, se muestra en esta obra con mucha inquietud creativa, lleno de ese gran espíritu andino ya casi en extinción en estos días, revela a estas alturas, su oficio como productor, como constructor de un rompecabezas que ni el mismo entiende totalmente, pero impulsado por esa efervescencia y curiosidad por el descubrimiento, se echa al ruedo junto a la dama del piano, que sin ánimo de protagonizar este episodio musical, ensambla con sabiduría su profesión en esta entrega.
Luego de cuatro años de producción, este disco ve la luz con piezas como "Haywarikuy", "Amamolay", "Coca Kintucha", "Waqra Dance", entre otros registros, que más que armonizar, nos llevan a un universo importante e omnipresente, donde la historia de nuestro pasado cobra vida a cada momento, late a cada segundo, a cada minuto mientras podemos ejecutar este disco.
Y es que para concretar la idea de esta edificación artística, Mino Mele y Gisela Perez-Ruibal, han escogido músicos de distinta factura con la finalidad de enriquecer el producto y a cada voz -como la de Julio Pérez (La Sarita) o la de José María Arguedas-, como instrumentos finos de claro objetivo en esta obra.
"Coca Kintucha", sin duda un lanzamiento de gran aporte cultural en nuestro medio, que debe impulsarse y difundirse por su riqueza histórica y contemporánea, un colage de multicolor sonido, donde se encuentran ritmos que van desde el jazz, blues, huayno, hasta el rap y la electrónica. Concretamente: una enciclopedia de sonido que se convierte en una apuesta muy relevante para nuestro precario escenario peruano.
Escribe: Carlos Huamán
info@peruimagen.com