
Por Mirko LauerEl dato no debería sorprender, pero sorprende. Nos habíamos acostumbrado a un Apra fuera de la carrera por la presidencia 2011. Ahora la encuesta PUCP-IOP nos recuerda que va a ser un competidor fuerte. En un escenario electoral que se anuncia muy fragmentado, los apristas más animosos no descartan llegar a la segunda vuelta.Las cifras nacionales: 7% definitivamente votaría por el candidato aprista y 11% probablemente lo haría. La suma de definitivo y probable muestra 15% en Lima-Callao, 27% en el norte, 16% en el sur, 19% en el centro y 18% en el oriente. En casi todo el país hay un misterioso 16% que probablemente no votaría por el candidato aprista.Estos porcentajes sin duda se alterarán con la aparición de un candidato de carne y hueso. Pero mientras tanto hay dos mensajes claros: el Apra mantiene un volumen electoral apreciable (no es descartable que repita el inesperado 22% de Luis Alva Castro en 1990) y su aprobación se da de manera pareja por todas las zonas del país.Con estos números no sorprende que los congresistas del Apra se hayan abierto una puertita para candidatear a presidencias regionales. Con obras e inversiones que mostrar en muchos lugares, y un aparato nacional fortalecido en su paso por el Ejecutivo, el Apra podría mejorar mucho su dotación de alcaldes y presidentes.Volviendo al 2011, ¿qué precandidato se está paseando ahora por las encuestas con esos votos potencialmente apristas? Quizás ninguno, si nos atenemos a los altos porcentajes de indecisión e imprecisión, hasta de 27%, que arrojan las encuestas. Sin embargo debemos pensar que hoy la intención de voto más gobiernista es por el fujimorismo.Acerca del candidato que llevará el Apra, todavía solo hay débiles especulaciones. Está la clásica media docena de apristas prominentes. Luego está la leyenda del joven que surge de las estructuras partidarias. O un independiente capaz de ampliar la base electoral del partido y a la vez no interferir con Alan 2016.En la teoría es Alan García quien toma este tipo de decisiones importantes, y en el mejor de los casos lo hace frente a una cúpula partidaria complaciente. Pero el Apra está viviendo un tipo de sacamantecas generacional-regional que todavía va a empeorar antes de mejorar, y que aconseja el consenso antes que la disciplina en torno a un candidato.Mucho va a depender de los idus del 2010 en términos de proyectos madurados, medidas populares tomadas, trampas evitadas y triunfos obtenidos. Por lo pronto las cifras de la encuesta PUCP-IOP sugieren que las percepciones de la opinión pública en el país no son exactamente las que se recogen en los medios de prensa y los correos electrónicos más combativos.Fuente: