
Camiones como éste bloquean las carreteras francesas ©Wikipedia
Este jueves volverán a reunirse dirigentes políticos, empresarios y sindicalistas del transporte a fin de llegar a un acuerdo que permita de nuevo la circulación en la periferia parisina. Desde ayer el norte de la capital está congestionado por fuertes embotellamientos debido a una protesta de camioneros.
Los camioneros piden un aumento salarial de 4%, un incremento de 3% para los gastos de desplazamiento, derecho a aguinaldo para todo el sector y una protección social mayor. El patronato reafirma que no tiene nada que ofrecer y pide al Estado ayudas sociales y fiscales (reducción del impuesto carbono) para compensar eventualmente alguna concesión al trabajador. Por el momento el Estado dice “no”.
En cuanto a los trenes sub urbanos, una de las cuatro líneas que da servicio a la capital está semiparalizada. Sólo uno de cada cuatro trenes funciona en la línea que atraviesa la capital de este a oeste. El paro durará tres días y amenaza con contagiar a la línea que lleva al aeropuerto Charles de Gaulle. Los trabajadores denuncian las condiciones de trabajo y exigen un aumento de 150 euros por mes.
El sector de productos lácteos se queja de precios extremadamente bajos. Los ganaderos piden que el tanque de 1.000 litros de leche sea pagado a 400 euros y no 280 que se paga actualmente. La amenaza va en serio, aseguran que si se atiende su pedido bloquearán las carreteras y no distribuirán el producto en el periodo navideño. Habrá que olvidarse de los quesos.
Si este jueves no hay un acuerdo con los camioneros, estos han lanzado consignas para paralizar todo el país a partir del domingo por la noche. Cerca de 500.000 camioneros están listos para la huelga.
Fuente: RFI