
Por un planeta verde en Copenhague 2009. DR
Los países emergentes consideran que los países ricos son los que más contaminan y califican de insuficiente su reducción de gases. También critican la “mínima” o “regateada” ayuda que estos pretenden dar para apoyar la lucha contra el cambio climático. Los países industrializados exigen a los emergentes (China o India, convertidos hoy en grandes contaminadores), que se comprometan a limitar sus gases, a futuro.
El meollo de la discusión consiste en determinar: el nivel de reducción de emisiones que aceptarán los grandes contaminadores (entre otros Estados Unidos, emite 25% de los gases), y cuánto dinero darán los países ricos a los emergentes para que inviertan en tecnologías menos contaminantes.
Los presidentes de los países europeos (reunidos jueves y viernes en Bruselas) intentarán anunciar el aporte de 2.000 millones de euros, anuales, para los países que no tienen recursos para paliar los efectos del recalentamiento del planeta.
Los jefes de Estado de la Unión Europea enviaron en septiembre una señal positiva, al adoptar un texto en el que la Comisión Europea hace una estimación de las necesidades financieras... “la ayuda para que los países pobres enfrenten el cambio climático, en el periodo 2010-2012, es de entre 5 y 7 millardos de euros por año”. Un fondo con estos recursos podría crearse, incluso antes de que exista la arquitectura financiera del futuro tratado de Copenhague.
En ese mismo texto se cita la cifra de 100 millardos de euros por año a partir de 2020. Sin embargo, la Unión Europea también quiere compromisos de los países emergentes: “todos los países, salvo los menos desarrollados, deben contribuir al financiamiento de la lucha contra el cambio climático”.
Copenhague ¿Cómo hacer para que países ricos y pobres produzcan menos CO2?
En Copenhague delegaciones de los 192 países miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU) discuten también sobre el financiamiento para que el planeta contaminante menos, mientras que las ONG piden que las ayudas no se transformen en futuras deudas para los países pobres.
De 1990 a la fecha Estados Unidos ha aumentado sus emisiones de gas en 18%. En el mismo periodo la Unión Europea disminuyó en 2,7%. El presidente estadounidense Barack Obama felicita a los europeos y desde su llegada al poder aprobó una ley para reducir sus emisiones en un 17% en 2020 y 83% en 2050. El nuevo primer ministro nipón Yukio Hatoyama anunció hace poco que Japón intentaría reducir en 25% sus emisiones de aquí a 2020.
Empero el proyecto avanza muy lentamente en el Congreso y a decir del Pew Center, organismo especializado en clima, hay pocas posibilidades de que una ley sea adoptada antes de que acabe la Conferencia de Copenhague. Sin esta ley, Obama no puede aceptar en una cifra de reducción de emisiones.
Lo pactado esta semana deberá firmarse antes de la clausura de la cumbre de Copenhague, el 18de diciembre. El objetivo de ese encuentro el de buscar un límite a las emisiones de gases con efecto de invernadero entre 2012 y 2020 para sustituir el protocolo de Kioto.
El protocolo de Copenhague remplazará al protocolo de Kioto
El protocolo de Kioto fue creado con la idea de reducir en 5% las emisiones de seis gases causantes del calentamiento global de la tierra. La idea era reducir en 5% dichas emisiones, entre 2008 y 2012, en relación a lo que se emitía en1990. Por ejemplo, si la contaminación de estos gases en 1990 alcanzaba el 100%, al término del año 2012 debería ser del 95%.
Esto no significa que cada país deba reducir sus emisiones de gases regulados en un 5%, sino que este es un porcentaje a nivel global y, por el contrario, cada país obligado por Kioto tiene sus propios porcentajes de emisión que debe disminuir.
El objetivo es reducir las emisiones de gases con efecto de invernadero para evitar que la temperatura del planeta suba más de dos grados, lo que provocaría terribles consecuencias a nivel climático.Fuente: RFI