Ayer, durante el partido de la Champions en el que su equipo se jugaba la vida, el veterano portero alemán se ausentó unos segundos de su portería para saltar los paneles publicitarios del estadio Gottfried Daimler, ponerse de cuclillas y miccionar, sin perder de vista el campo de juego.
Por suerte para él y para su equipo, ninguno de los rivales se dio cuenta de su ausencia. El Stuttgart terminó venciendo por 3-1 y clasificó a los octavos de final del torneo.
Claro, en circunstancias en las que tu equipo se juega la vida, es lógico que ocurran cosas como esta. El portero (ex compañero de George Forsyth en el Borussia Dortmund y recordado siempre por al definición por penales que le ganó a Argentina usando un papel con apuntes sobre los jugadores rivales) declaró que “estaba muy nervioso, como nunca antes”.
Fuente: El Comercio