
Con algo de retraso, como suele ocurrir, la prensa europea destaca este jueves las revelaciones sobre la muerte del ex presidente chileno Eduardo Frei, quien, según se ha establecido, fue envenenado con talio por agentes del dictador Pinochet.
"La noticia ha enturbiado la campaña electoral chilena", escribe el matutino francés La Croix, y el español El País dice que el descubrimiento ha resucitado el debate sobre los crímenes de la dictadura y ha dado nuevos bríos a la campaña de Eduardo Frei Ruiz Tagle, candidato del oficialismo e hijo del mandatario asesinado.
El vespertino Le Monde también habla de Chile pero prefiere destacar otro aspecto: el fenómeno Marco Enríquez-Ominami, a quien el rotativo llama "el rebelde de la izquierda chilena" y quien se ha convertido, segun el diario, en la gran sorpresa de la monótona campaña presidencial. Le Monde le dedica una página entera a este hombre de 36 años, que ha rejuvenecido el panorama politico de Chile.
El tabloide de izquierda francés Libération consagra dos páginas a Argentina. Bajo el título de "Buenos Aires, una ciudad encolerizada", el matutino publica un reportaje sobre el descontento, la pobreza y las continuas manifestaciones sociales que agitan a diario la capital argentina. "A partir de hoy, Cristina Kirchner tendrá que arreglárselas con un Parlamento hostil", anota Libération, que subraya que, en opinion del politólogo Isidoro Cherezky, el "Estado argentino se ha cortado de la opinión pública".
El Mundo de España informa que la política de "tolerancia cero" ha llegado a Rio de Janeiro. Brasil intenta reducir la violencia con la fórmula de Nueva York -precisa el diario- y revela que en un intento de probar a Brasil y al mundo que sí es capaz de garantizar la paz y la seguridad durante el Mundial de fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016, el gobierno de Rio de Janeiro contratará al alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani para que traduzca en ritmo carioca su política de combate a la delincuencia.
El Mundo publica por otra parte una columna de Gina Montaner titulada "Hugo Chávez, ¿ladrador o mordedor?" La autora afirma que es difícil llevar la cuenta de los gestos ampulosos y bravucones de Hugo Chávez y se pregunta si las amenazas de guerra con Colombia son una simple fanfarronada del presidente venezolano o si por el contrario, Chávez cuenta con el fragor nacionalista provocado por un conflicto armado para mantener distraídos a los venezolanos y evitarles pensar "en el desastre socio económico a que está abocada su revolución bolivariana". Pero a Hugo Chávez le puede ocurrir lo mismo que al general Galtieri con Las Malvinas si deja de ladrar para lanzarse a morder, advierte la columnista de El Mundo. Recordemos que los militares argentinos no sólo perdieron esa guerra sino que perdieron también el poder.
Revista de prensaFuente: RFI