
La crisis, la famosa crisis financiera y sus repercusiones en Europa son temas recurrentes en los diarios de este jueves.
"Londres sorprende al gravar las primas de la City", titula en primera plana el matutino francés Les Echos para informar del impuesto creado ayer por el Gobierno británico. Un impuesto de 50% sobre las primas superiores a 25 mil libras esterlinas que los bancos repartan entre sus operadores. "Los banqueros están furiosos", revela el Financial Times, que publica el llamamiento conjunto del presidente francés Nicolas Sarkozy y del primer ministro británico Gordon Brown a favor de una regulación mundial de los bancos. Un llamamiento que es como una herejía para los partidarios del "capitalismo casino", subraya el rotativo británico. Por su parte, el vespertino francés Le Monde revela que París va a seguir los pasos de Londres, imponiendo un gravamen excepcional a las controvertidas bonificaciones de los banqueros.
Los problemas financieros de Grecia y de otros paises del Viejo Continente acaparan también la atencion de la prensa europea. "¿Y si Grecia quebrara?", se pregunta el tabloide francés Libération y explica que tras el derrumbe de Dubai, la deuda griega ha enloquecido los mercados y ha puesto sobre la mesa la cuestión de la solvencia de varios Estados de la zona euro. Les Echos advierte que después de Grecia, el motivo de preocupación viene de España, cuyas finanzas públicas están fuera de control. "Y lo peor de todo es que el Gobierno de Madrid no ve ninguna razón para inquietarse", subraya el diario francés. Por supuesto, la prensa española también habla del tema. "La falta de medidas fuertes daña la fe en España y hunde la Bolsa", titula El Mundo y El País anuncia que España está siendo castigada por los inversores, debido a su deuda excesiva.
Y terminemos con la noticia de un robo que podría beneficiar al Estado francés. La historia publicada hoy por Le Figaro es la siguiente: un joven francés empleado de banco en Ginebra se robó una lista que contenía los nombres de cuatro mil franceses que tienen cuentas en Suiza para evadir impuestos y la hizo llegar al Gobierno de París. Las sumas depositadas sobrepasan los 6 mil millones de euros, asegura Le Figaro. Pero el diario advierte que Suiza se niega a colaborar con las autoridades francesas si las informaciones han sido obtenidas ilegalmente. De modo que por el momento los evasores pueden dormir tranquilos.
Revista de prensa
Fuente: RFI