
El presidente francés Nicolas Sarkozy y el primer ministro británico Gordon Brown. (Foto: Number10.gov.uk)
“Tenemos el pie sobre el acelerador y nos dirigimos derecho hacia el abismo”, declaró Ban Ki-moon, secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), antes de la cumbre de Copenhague. Ban Ki-moon reiteró la imperiosa necesidad de disminuir los gases con efecto de invernadero (causantes del calentamiento global), a fin de evitar que la temperatura del planeta suba más de dos grados, lo que provocaría mayores consecuencias a nivel climático.
Lo que se vivió en 2009 ya es muy serio, estiman los analistas. Ecuador tuvo en febrero las peores inundaciones de su historia, en Brasil las torrenciales lluvias dejaron 84 muertos y millón y medio de damnificados, en Méxicolas sequías son extremas. Mientras que en el hemisferio norte registran inviernos cada vez más gélidos, con abundante caida de nieve.
Del continente africano, la zona norte fue la más golpeada: Argelia enfrentó las mayores inundaciones, Marruecos tuvo precipitaciones enormes, Mozambique fuertes lluvias y deslaves importanes.
En Australia el mes de mayo fue el más seco de toda su historia. En China las intemperies del invierno afectaron a 78 millones de personas. Pero además, el país de la Gran Muralla se vio confrontado a otro problema: la contaminación genera una disminución de lluvias, que son escenciales para la agricultura. Las lluvias ligeras (que mejor absorbe el suelo) disminuyeron en China en 23%, en menos de 50 años. De Asia, Birmania vivió la peor catástrofe natural con el ciclón Nargis, la isla de Sibuyan con el tifón Fengshen y Taiwan con el Marakot.
Una situación realmente catastrófica, por eso la importancia del proyecto de texto (preparado por la presidencia de los dos principales grupos de negociación de Copenhague) en el que las naciones se comprometen a reducir 50% de los gases con efecto de invernadero, de aquí a 2050.
El documento precisa que los países ricos deberán disminuir sus emisiones en cerca del 75% de aquí a 2050, con el objetivo a medio plazo de reducir entre 25% y 40% de aquí a 2020.
Por otro lado, los presidentes y jefes de Estado de la Unión Europea (reunidos desde ayer en Bruselas) acordaron ya el monto del cheque con el que van a financiar la lucha contra el cambio climático. La UE confirmó que desbloqueará 7.200 millones de euros para ayudar a los países pobres a combatir el calentamiento de la tierra. La ayuda será repartida en tres años (2.400 millones de euros, anuales).
Francia donará 1.200 millones de euros, Gran Bretaña 1.300 millones, Suecia 765 millones y España 300 millones.
El monto supera la meta de lo que se habían fijado los 27 mandatarios de la Unión Europea. El bloque exhorta ahora a otras naciones ricas (Estados Unidos, Japón y Australia) a que sigan su ejemplo.
El responsable de la ONU sobre para el clima, Yvo de Boer, calificó el aporte de “muy alentador” para las negociaciones de Copenhague.Fuente: RFI