La principal institución independiente que mide la deforestación de la Amazonia confirmó la devastación de esta indicó el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE).
Según el informe publicado este jueves (5) por el Instituto del Hombre y el Medio Ambiente en la Amazonía (IMAZON), en el mes de enero se destruyó 51 kilómetros cuadrados de bosques en la Amazonia, una superficie equivalente a tres veces la isla de Fernando de Noronha.
Aunque elevado, el índice muestra una caída de 38 por ciento durante este mes con respecto al pico que alcanzó la deforestación: 82 kilómetros cuadrados. Sin embargo, la organización hace una salvedad, los datos pueden ser subestimados, ya que estos dos últimos meses hubo una gran cobertura de nubes en la región.
Acciones ejecutadas por el gobierno, según el estudio realizado por IMAZON, han permitido la reducción de la deforestación en los últimos meses debido. Así, el aumento de la vigilancia, la incautación y venta de "bois piratas", y en particular la prohibición de préstamos a los propietarios de las tierras agrícolas que se habían deforestado, han contado a favor de la mejora en el resultado.
Teniendo en cuenta el alto precio de la carne y de la soja en 2008, estos índices tienden a influir en la tasa de deforestación. La IMAZON estima que el gobierno logró reducir alrededor de 3.300 kilómetros cuadrados de devastación, el equivalente a dos veces la ciudad de Sao Paulo.
Las estimaciones de las organizaciones no gubernamentales indican que la deforestación comenzó a caer bruscamente en julio de 2008, mes en el que la prohibición de los préstamos concedidos por el Banco Central a los agricultores que no estaban al día con la legislación medioambiental entró en vigor.
"Estos datos muestran que el crédito agrícola juega un gran papel [en la reducción de la devastación]", dice el investigador Paulo Barreto, uno de los autores del estudio de IMAZON. Para Barreto, también se necesitan más incautaciones de ganado criado ilegalmente, principalmente en los parques y reservas.
"Sao Félix do Xingu [donde fueron incautados los "bueyes piratas"], en el Estado del Pará, fue una de las ciudades que más redujo la deforestación", explica.
Fuente: www.globoamazonia.com