
Manifestantes durante la manifestación en Copenhague, el 12 de Diciembre de 2009. Foto: Reuters
Entre 30.000 y 100.000 personas, según las fuentes, marcharon el sábado por las calles de Copenhague bajo el lema "¡Justicia para el clima!" para que los negociadores sobre cambio climático de la ONU tengan en cuenta las necesidades de los países más pobres.
Los manifestantes, venidos de toda Europa, desfilaron desde el parlamento danés al Bella Center, sede de las negociaciones, con mapamundis inflables y pancartas amarillas que con la leyenda “No hay planeta B” o “La naturaleza no acepta compromisos”.
El acto, en el que se mezclaban militantes ecologistas y anti-globalización, exigieron que los responsables políticos fijen metas ambiciosas para combatir el cambio climático a una semana de que culmine la cumbre.
Muchos daneses observaban el desfile de la multitud y se asombraban del número de manifestantes. "¡Nunca vi tanta gente en Copenhague!", afirmaba Mette, una mujer de unos 50 años.
Pese a la alegría que prevaleció en la marcha, el desfile se vio empañado cuando un grupo de unas 300 personas encapuchadas y completamente vestidas de negro comenzaron a romper vidrieras en el centro de la capital danesa. Un policía resultó herido y varios vehículos fueron incendiados.
Los incidentes se saldaron con 968 detenidos, según la policía, que indicó que los arrestados pertenecían al “Black Block”, el movimiento que ya había protagonizado desmanes durante la cumbre de la OTAN en Estrasburgo (este de Francia), en abril pasado.
La gran mayoría de los detenidos fue liberada pocas horas después de los hechos. Trece de ellos permanecen demorados en un centro de detención y otros tres deben ser presentados a un juez este domingo por actos de violencia en contra de policías en el ejercicio de sus funciones.Fuente: RFI