
El "factor Frei Ruiz Tagle" y lo que vieneGonzalo Bustamante Kuschel Dec. 14 , 2009 Despejemos dudas. Si bien existe en teoría la posibilidad de un triunfo de Frei, en la realidad, es casi imposible. Tendría que cometer el propio Piñera uno de esos errores constitutivos de “caso de estudio”. De no mediar nada de ese estilo, Piñera va a ser presidente. Es más, no sería de extrañar que el 01 de enero ya esté la Concertación bastante más enfocada en su futuro como fuerza opositora que en tratar de salvar a un candidato que, a todas luces, fue una muy mala opción. El factor “Frei Ruiz-Tagle” como una opción errada de la Concertación es parte de las razones de una votación que en la presidencial no alcanzó el 30%, mientras la Concertación como coalición política obtiene más del 44%. En la otra vereda, la ecuación es distinta: Piñera sobrepasa en votos a su propia coalición. El hándicap “Frei Ruiz-Tagle” es tan grande para la Concertación, que la incorporación de gente valiosa como Carolina Tohá no podrá remontar el escenario. La mochila es muy pesada.La Concertación, desde la oposición, tendrá una opción única de renovarse. El eje PS-PPD –PR es realmente la izquierda. Poseen en su entorno no sólo un mundo académico y de intelectuales de primer nivel sino que además parlamentarios que serán notorios en los próximos años y de gran capacidad de liderazgo como Lagos Weber e Isabel Allende.La DC va a jugar, como siempre, un papel central en la generación de consensos políticos entre una eventual administración de Piñera y el parlamento. Después del natural “fragor de la batalla” en la que uno de los suyos encabeza la opción anti-Piñera vendrá el minuto de la calma, las responsabilidades y el asumir los vínculos sociales, familiares como un factor político al momento de construir acuerdos nacionales con el la nuevo gobierno. La DC tiene una buena oportunidad de reposicionarse como un partido bisagra clave en la vida política nacional, sumado a que cuenta con figuras como Claudio Orrego, llamado a ser uno de los líderes indiscutidos de la nueva Concertación.El Juntos Podemos Más, salvo que la Concertación los quiera salvar, su peso político es limitado. Primero, históricamente, independientemente de lo que hagan o digan sus dirigentes sus votos en segunda vuelta “son votos cautivos de la Concertación”. Eso les quita capacidad negociador. Segundo, pesan lo mismo que el PRI. Es una muestra de arrogancia e irrealismo cuando hablan “somos la Izquierda”. Ese título le corresponde al progresismo de la Concertación. La llegada al parlamento de tres diputados PC sólo se diferencia de los diputados del PRI por los factores emocionales que por razones históricas se les asigna a su elección, nada más. La Coalición por el Cambio, deberá abrirse más, aumentar su carácter plural, aceptar distintas visiones a su interior. Este proceso que ya lo ha iniciado Piñera, se deberá profundizar. No sólo en vista a asegurar el traspaso de votantes del Marquismo sino que en vista a ser una fuerza política de mayoría nacional en un futuro gobierno. Una cosa es ganar una elección de modo circunstancial y otra muy distinta transformarse en una fuerza política mayoritaria. Para eso le falta mucho a la Coalición por el Cambio. La UDI sigue siendo el partido más grande del país pero RN le ganó todas las batallas emblemáticas, eso debe servir de “píldora de la humildad” para la tienda gremialista y ayuda a los equilibrios internos de esa coalición. Además, la UDI carece de liderazgos significativos a nivel nacional. No es el caso de RN, si los tiene.La derecha chilena debe aprender del caso de sus pares daneses y suecos. Más de alguna vez la centro-derecha en esos países escandinavos ganaba, a la elección siguiente perdían de inmediato. Eran victorias electorales circunstanciales. Cambiaron su foco, concentrándose no sólo en la “cuña” que permita el éxito en un momento dado sino que en reestructurarse para aspirar a ser fuerzas políticas mayoritarias: mayor transversalidad social, apertura de sus programas menos dogmatismo. Lo lograron. Ese desafío lo tendrá la Coalición por el Cambio, cometería un error si llega al poder y se dedica “sólo a gobernar” también al igual que la Concertación se deberá rehacer.El Marquismo…es eso: Marco. Un no-proyecto colectivo, un fenómeno centrado en una persona. Difícilmente pueda constituirse en una fuerza política de alguna relevancia. Lo más probable es que su futuro se mimetice con el de su líder: ME-O. Hoy vive su momento dorado, el destino dirá si mantiene su “glamour político” pero si la Concertación se rehace y la Coalición por el Cambio se solidifica de modo inclusivo y más abierto, su espacio será cada vez menor.Fuente: Blog La Tercera