
Un ex policía arrestado en Guatemala City por el asesinato de Rodrigo Rosemberg, el 11 de septiembre de 2009. Foto: Reuters
La Organización de Derechos Humanos, Amnistía Internacional, afirma que siguen llegando denuncias de homicidios cometidos por agentes de policía. En general uniformados jóvenes con antecedentes policiales o sospechosos de participar en delitos, asegura en su informe publicado este martes.
Kerrie Howard (directora adjunta del Programa de Amnistía Internacional para América), denuncia la inercia del gobierno para investigar las acusaciones. “En Guatemala es muy alto el índice de delincuencia violenta, pero muy bajo el de sentencias condenatorias”, señala. Se calcula que el 98% de los homicidios que se cometen en Guatemala quedan sin resolver. La ONG habría recibido múltiples informes sobre personas a las que, después de haber entrado en contacto con la policía, no se las ha vuelto a ver ya vivas. “En la mayoría de los casos, el cadáver de la víctima, a veces de tan sólo 13 años, ha aparecido tirado en un descampado o un basurero, con las manos atadas a la espalda y estrangulado o con múltiples balazos hechos a corta distancia”.Las investigaciones de los homicidios suelen tardar meses en abrirse, y para entonces gran parte de las pruebas que podrían servir para identificar a los responsables se han perdido. Amnistía Internacional cree que hasta la fecha no se ha tomado ninguna medida seria para hacer rendir cuentas a los responsables de estas graves violaciones de derechos humanos.La organización pide al presidente guatemalteco que garantice que se pone fin a las ejecuciones extrajudiciales y se lleve a los responsables ante la justicia.Fuente: RFI