
Giorgios Papandreu, primer ministro de Grecia. (Foto: Reuters)
Inmersa en una crisis financiera sin precedentes Grecia no acaba de levantar cabeza. El primer ministro socialista Giorgos Papandreu propuso el martes un plan de relance que prevé: una reducción del 10% del gasto público, congelamiento para los salarios (a partir de 2.000 euros), no habrá contrataciones salvo en el área de salud y seguridad.
Medidas con el fin de disminuir déficit público (que hoy roza el 13%) a menos del 3% del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2010. Papandreu quiere dar confianza a los mercados internacionales para evitar la quiebra, Grecia es el país más endeudado de Europa.
La población quiere salir de la recesión pero no está dispuesta a pagar los platos rotos “de un programa radical que sólo afectará a los pobres”, señalan los sindicalistas. El desempleo en Grecia llega casi al 10% y las previsiones indican que podría alcanzar el 20%, el año entrante. A esto se aúna el elevado costo de la vida…por eso la huelga.
La Comisión Europea saludó el Plan de relance económico pero excluyó toda una ayuda de los otros países miembros de la Unión Europea. El comisario Manuel Barroso explicó que Atenas podría atenerse al apoyo de sus socios para no poner en marcha los esfuerzos presupuestarios que reclama su economía.
Grecia hará lo necesario para reducir su déficit público, no necesita ayudas, respondió el ministro griego de finanzas.Fuente: RFI