
Aldo Mariátegui, director del diario peruano Correo
Las embajadas por principio no deben ser premios, menos aún de quienes han metido la pata o hecho daño. Sólo vamos a crecer un 4% todo el primer trimestre Valdivieso, que dementemente redujo un tercio el gasto público de diciembre y enero, metiendo freno cuando había que acelerar.
Sin embargo, se le ha nombrado en Washington, cargo para el que no muestra mayor preparación que haber sido vecino.
Pero peor es el caso de Carlos Franco, el ideólogo principal del velasquismo y el genio al que se le ocurrió sugerir la estatización de la banca en 1987, designado en Montevideo. Es decir, voy a pagar con mis impuestos la agradable y huevera estadía -amén de su ahorro jubilatorio- de un tipo que le hizo tanto daño a mi país tras bambalinas y que nunca ha mostrado el menor arrepentimiento por eso. Este fue el padre del monstruoso Sinamos (Sistema Nacional de Movilización Social), aparato manipulatorio de la dictadura velasquista, también era conocido como "La Aplanadora". Franco y su gente (Helan Jaworski, Pancho Guerra García, Carlos Delgado) nos inundaron con ese sombrío logo de Túpac Amaru y con frases huecas como "democracia social de participación plena" y "binomio pueblo-fuerza armada" para justificar el régimen dictatorial, amén de diseñar la estatización de la prensa, la comunidad laboral, la propiedad social y otras linduras del modelo económico que nos asfixió hasta 1992.
Y Franco persistió en fregarnos, pues junto al "economista" argentino Daniel Carbonetto, tremendo charlatán, le aconsejaron la estatización de la banca a Alan García en 1987. Gigantescas responsabilidades Franco, premiadas con una sinecura (DRAE: Del lat. sine cura, sin cuidado.
Empleo o cargo retribuido que ocasiona poco o ningún trabajo), porque en la poco estratégica Montevideo se va a dedicar básicamente a huevear y a hablar tonteras con los ahora gobernantes tupamaros (¡ojala gane el derechista Partido Nacional o "Blanco" en las presidenciales de octubre próximo y le estropee la fiesta!). ¡Ver a Carlos Franco de embajador de mi país! Arcadas.
¿Qué le pasa a García? ¿No recuerda cómo Haya abominaba de Sinamos (donde trabajó Meche Cabanillas), cómo le insultaban desde allí? ¿Se ha olvidado de las deportaciones de Villanueva e Idiáquez? ¿De las persecuciones al APRA tras el 5 de febrero? ¿Se ha olvidado de la traición de Carlos Delgado, ex secretario del "viejo"? ¡Alan ha escupido en la tumba de Haya con ese nombramiento, le ha vejado!
Un reciente artículo de Del Castillo revela que éste apuesta porque el APRA integre una coalición con vistas al 2011. ¿No es un error electoral diluir una marca propia y tan fuerte, que encima está controlando al Estado? También revela su caviaronismo al insistir en llamar a la "izquierda madura o responsable" para este bloque, la misma fórmula perdedora de Villanueva en las elecciones de 1980. En esa ocasión la izquierda -entonces muy poderosa- votó por FBT, como lo hizo por Toledo el 2001 (ya casi extinta). Del Castillo parece ignorar que históricamente el APRA le ha sido repelente a la izquierda, además que es un mal negocio, pues la izquierda hoy en día es un pigmeo electoral y que gran parte de ella (Javier 0.5%, Patria Roja) está dispuesta a ser la empleada doméstica de Humala, mientras que los caviares -que aportan tecnócratas, no votos- están coqueteando con Toledo, vía los buenos oficios de Juanito de la Puente.
Fuente: Correo