
El presidente mexicano, Felipe Calderón. Foto: Presidencia de México
La Revolución mexicana de 1910 empezó como una rebelión contra la dictadura del presidente Porfirio Díaz, quien ya tenía más de 30 años en el poder. El movimiento fue liderado por el intelectual y político Francisco I. Madero, inventor del lema “sufragio efectivo, no reelección”.
Esta frase quedó consignada en la Constitución Política de 1917 y desde entonces ha sido piedra angular del sistema político mexicano: ninguna autoridad electa, sea Presidente, Senador, Diputado, Gobernador o Presidente Municipal puede ser reelegido en el mismo puesto por dos mandatos consecutivos.
El actual mandatario Felipe Calderón desearía cambiar esta regla. Este martes presentó ante el Congreso una iniciativa de reforma política en la que propone: reducción del número de legisladores, reelección de alcaldes, diputados y delegados y para las presidenciales instaurar la segunda vuelta.
Calderón, pertenece al conservador Partido Acción Nacional (PAN), formación que en 2000 le arrebató el poder al Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernaba desde 1929.
El presidente llegó al poder hace tres años, después de ganar la presidencia (el 2 de julio de 2006) por un margen de a penas 0,64% de cara a su principal rival, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador. AMLO (como le llaman por sus siglas) denuncio fraude electoral, nunca reconoció a Calderón como mandatario y se declaró "presidente legítimo" del país.
Consciente de lo que quedó como estigma, Calderón afirmó ayer que “con la reforma política se busca fortalecer la democracia”. En su discurso emotivo también reiteró “con una segunda vuelta el presidente electo tendrá un mandato más claro”.
En otro aspecto, su propuesta incluye "la elección consecutiva de los legisladores federales, en periodos que tengan un límite de hasta 12 años. Lo mismo para presidentes municipales (alcaldes) y demás miembros de los ayuntamientos, así como de los jefes delegaciones (distritales)" 12 años máximo.
Para Calderón “la insatisfacción ciudadana con la democracia tiene que ver con que los votantes no tienen una manera efectiva de manifestar su desaprobación con los gobernantes que no les han cumplido, de la misma manera que no pueden conocer y premiar a quienes han tenido una buena gestión y que, a pesar de ser buenos gobernantes, tienen que dejar el cargo necesariamente”.
El texto propone así mismo una reducción de escaños en el Congreso: de los actuales 120 senadores pasar a 96 y de los 500 diputados pasar a 400.
En lo que concierne al mandato presidencial queda claro que no se modificará la Costitución (tal como ha ocurrido en otros países de América Latina) para que un presidente pueda ser reelegido. De ser así, el lema de la revolución perdería vigencia, justo en momentos en que se conmemora el bicentenario.Fuente: RFI