
Hillary Clinton puso este jueves en Copenhague sobre la mesa 100.000 millones de dólares anuales para los países emergentes. Foto: Reuters
Por Silvia Celi, enviada especial de RFI a Copenhague
En la cumbre de Copenhague los ánimos varían como el clima. Tras días de pesimismo, Hillary Clinton, ha traído un poco de esperanza. Con la habilidad que caracteriza a los Estados Unidos, la jefa de la diplomacia anunció compromisos pero los sometió a condiciones.
Estados Unidos se declara dispuesto a participar en la financiación de un fondo de 100.000 millones de dólares anuales, de aquí a 2020, para ayudar a los países en desarrollo a luchar contra el cambio climático, a condición de que haya un acuerdo global que incluya a las principales economías. Esta contribución estará sujeta a que estas naciones se comprometan a reducir las emisiones de gases con efecto de invernadero y aporten una transparencia necesaria para su puesta en funcionamiento.
Hillary Clinton insistió en que esa suma debía ir a los países en vías de desarrollo. Esta señal de apoyo a los países más vulnerables, inédita en el discurso estadounidense, es al mismo tiempo una manera de advertir a China que quedará excluida de la ayuda financiera.
Por otra parte, la secretaria de Estado norteamericana acusó a las economías emergentes de dar marcha atrás sobre la transparencia de sus compromisos para luchar contra el cambio climático.
“Si ni siquiera hay un compromiso sobre la transparencia, consideramos que no puede haber acuerdo”, preciso.
Estados Unidos desearía poder verificar, medir y controlar los esfuerzos iniciados por China principalmente contra el cambio climático. China, sin embargo ha confirmado que no aceptara controles del exterior.
El caso es en pocas horas el ambiente en el Bella Center ha mejorado. Para muchos la llegada de Hillary Clinton ha dado luz verde a negociaciones serias y esperan que Barack Obama, si su presencia se confirma, se presentará mañana como el salvador de la conferencia.Fuente: RFI