
Bravo, bravo, bravo y muchos bravos más
Es necesario lanzar las campanas al viento porque era necesario que el vóley peruano esté, de nuevo, entre los mejores del mundo.
Es muy necesario el apoyo de la empresa y ojala haya una buena coordinación entre las autoridades del deporte nacional para que esta joven selección logre todo lo que haya que lograr y más.
Hay que hacer que las condiciones se den mediante un real asesoramiento de profesionales entendidos y capaces; es decir, psicólogos, médicos deportivos, dietistas, preparadores físicos y analistas situacionales.
Que cada profesional haga su trabajo a conciencia, que fortalezcan su espíritu para afrontar situaciones límite, que les hagan saber sus posibilidades competitivas según sus características antropométricas, que les hagan entender que hay muchas veces que se deben ingerir alimentos según determinadas características de esfuerzo y recuperación de energías o que les preparen su mente y su actitud ante cada o determinada situación, para según ello hacer la planificación sistémica grupal y cada una sepa el papel que les toca jugar.
Aquí en España, si lo han visto en TV, por ejemplo Nadal, en el descanso entre algún set, suele comer tres plátanos, ello es para recuperar con gran rapidez el potasio que pierde en el partido, o el caso del campeonato de la Copa América de Vela en que el equipo español, logró sean los primeros en varias etapas gracias a que su entrenador tuvo que preparar con tiempo al equipo en la forma de alimentación, modificando el consabido desayuno, comida y cena por comidas horarias y con determinados valores proteicos, de calcio, electrolitos, etc. Con estrictos controles de los productos químicos que contendrían considerando al esfuerzo que debían hacer según las condiciones climáticas y las etapas que deberían cumplir en ese día y sobre todo los controles antidoping a que están sometidos ahora todos los deportes, lo que significa un mayor costo, pero los triunfos lo merecen, más aún que ahora la investigación, la ciencia y tecnología están en todo orden de cosas.
Que les pasen - si es necesario miles de veces- dos situaciones muy importantes en el deporte peruano: En el box Caso "Romerito" para que vean que la confianza mal administrada o mal entendida te lleva al fracaso y a nuestra frase "casi lo logré" y el caso del segundo puesto de nuestra selección de vóley en las olimpiadas, en que faltándonos un punto para ser medalla de oro, las rusas nos ganaron todo. Que vean las reacciones personales de nuestras jugadoras, y que- de ser posible- las convoquen a las artífices de ese momento para que les expongan lo que les pasó en esos minutos cruciales y si tiene la explicación del porqué no lograron el punto definitivo, que lo procesen y asimilen. Que vean como el entrenador soviético gritaba palabras de ánimo a sus jugadoras para que se sobrepongan a lo que estaban pasando y así lograron modificar toda su actitud.
Que les hagan comprenden y conocer los que significa la correcta administración de las energías, de cómo debe dosificarse el esfuerzo para que no se repita, por ejemplo el caso del tenista peruano Ízaga, que también a punto de ganar su segundo Roland Garros, nadie lo asesoró ante su problema con el ácido láctico y perdió. O el caso del futbolista “Cachorro” Castañeda, de la famosa selección de México 70 que hacía tanto esfuerzo que en cada partido perdía 5 kilos en transpiración y le era imposible mantener su estándar de rendimiento y Didí lo llevó como invitado especial.
Que sepan que el público está allí como espectador y no define nada, sino háganles ver la final del campeonato mundial que se hizo en Lima que en la final nos enfrentábamos a la selección China y el Amauta estaba a reventar. Todos creían que toda la afición animaría al Perú en forma cerrada, pero de pronto al anunciar a las selecciones, miles de banderas y gritos eran de los chinos "peruanos" a favor de la selección China que finalmente campeonó, no obstante nuestra selección había hecho uno de los más grandes papeles, eliminado a Cuba y Usa con la famosa Floy Peterson y una maravillosa coordinación de juego y actitud de la jugadoras peruanas.
Finalmente, aunque esto es lo más difícil, que el periodismo mercenario, por vender noticias y crear falsas expectativas, no se inmiscuya en la salud psicológica de las jugadoras haciéndoles creer que los hitos que logren merecen tal o cual premio individual sembrando entre ellas el egoísmo y por tanto el resquebrajamiento de la unidad de grupo y el enfrentamiento soterrado. Por eso deben capacitarlas convenientemente para que sepan cómo hacer sus declaraciones, aún cuando se esté en el calor de algún resultado negativo del partido y no ofendan a las compañeras porque es bien sabido que muchas veces una palabra mal dicha hiere más que 100 puñales y esa herida es muy difícil de cicatrizar y algo fundamental, desarrollar la capacidad para remontar las frustraciones y convertirlas en energías de superación positiva.
Perdónenme que la pasión por lo nuestro me haga hacer tantas reflexiones, pero espero que si les consideran algún valor, sirvan para llegar a quienes tienen las responsabilidades correspondientes y canalicen nuevas visiones y acciones hacia el éxito.
La foto que incluyo es un conjunto de almendros que a pesar de estar cercados, en la polución urbana, sembrados en un medio que no les corresponde y por tanto casi anulados, cumplen su función y son capaces de regalar belleza y todos libremente disfrutar del color y la alegría que nos brindan.
Que nuestras jóvenes tengan esa capacidad y virtud para transformar nuestra consabida conducta derrotista a expectante de seguros triunfos.
Madrid,181209