
El papa Benedicto XVI. Foto: Reuters
En noviembre pasado, la Congregación para la Causa de los Santos aprobó las "virtudes heroicas" de Juan Pablo II y la documentación pasó a Benedicto XVI quien este sábado firmó el decreto que convierte al Papa polaco (1978-2005) en "venerable".
Este es el último paso antes de la beatificación propiamente dicha, ya que se inicia el examen del "milagro" atribuido a Juan Pablo II. Se trata del caso de la monja francesa Marie Simon-Pierre, de la congregación de las Pequeñas Hermanas de las Maternidades Católicas, curada sin explicación médica de la enfermedad de Parkinson en 2005.
Este caso pasará ante una comisión médica, una comisión de teólogos y luego, finalmente, a la comisión de obispos y cardenales. Benedicto XVI, deberá autorizar nuevamente a la Congregación para las Causas de los Santos a promulgar el decreto que reconoce el milagro atribuido a Karol Wojtyla.
Juan Pablo II podría ser beatificado a finales del próximo año, un poco más de cinco años después de su muerte, en un plazo incluso más breve que lo ocurrido con la Madre Teresa de Calcuta (1910-1997), beatificada seis años después de su desaparición.
El proceso de beatificación fue iniciado por Benedicto XVI dos meses después de la muerte el 2 de abril de 2005 de su predecesor, un plazo excepcionalmente breve.
Benedicto XVI también proclamó “venerable” al Papa Pío XII, aunque esta decisión es mucho más polémica que la anterior. A Pío XII (1939 a 1958) se le acusa de “silencio” durante el Holocausto de los judíos por el régimen de la Alemania nazi.
Benedicto XVI defendió en varias ocasiones la figura de Pío XII y expresó su deseo de que fuera beatificado. La causa para su beatificación se abrió en la década de los sesenta.
Los defensores del italiano Eugenio Pacelli (Pío XII) aprueban e invocan las diversas actitudes del Vaticano frente a los nazis, además de atribuirle todas las acciones efectuadas por numerosos religiosos para oponerse a las deportaciones a campos de concentración.
Empero y según los analistas, la beatificación de Pío XII podría ensombrecer las relaciones entre Israel y el Vaticano.
Fuente: RFI