
Capitán Moussa Dadis Camara, en Conakry, el 5 de octubre de 2009. (Foto: Luc Gnago/ Reuters)
La masacre perpetrada por el ejército (el 28 de septiembre) en un estadio de Konakry, capital de Guinea, constituye un "crimen contra la humanidad", según el informe de la comisión de investigación nombrada por la ONU. El texto fue transmitido al Consejo de Seguridad.
La comisión de investigación estimó que por lo menos 156 personas murieron o desaparecieron y más de 109 mujeres fueron víctimas de violaciones o violencias sexuales.
El informe asigna una "responsabilidad penal individual" a varios dirigentes guineanos, entre ellos el jefe de Estado, el capitán Moussa Dadis Camara, su edecán, el teniente Aboubacar Chérif Diakité, y el ministro encargado de servicios especiales.
Dadis Camara, herido gravemente por su edecán que intento matarlo, sigue hospitalizado en Marruecos.
El 28 de septiembre, la Junta militar que gobierna Guinea, prohibió una manifestación en el mayor estadio deportivo de Conakry. Pese a la consiga, miles de simpatizantes (de una coalición de partidos de oposición), se reunieron para protestar contra la candidatura del jefe de la Junta a las elecciones presidenciales de enero.
Los militares dejaron entrar a la gente y minutos después dispararon contra la muchedumbre. En medio del pánico, algunos corrían despavoridos hacia la única puerta abierta mientras que otros eran capturados y liquidados con bayonetas. El saldo de la sangrienta represión fue de 156 muertos y por lo menos 1.200 heridos.
La Unión Europea condenó inmediatamente los hechos, reclamando un proceso contra la Junta y sobre todo contra su jefe, el capitán Dadis Camara. Estados Unidos exhortó a la Junta “a dejar el poder mientras que la Corte Penal Internacional abrió una investigación sobre la masacre. Ahora la comisión de investigación de la ONU confirma que fue crimen contra la humanidad.Fuente: RFI