Si bien es cierto la hermana republica de Chile ha alcanzando importantes avances en su desarrollo desde los 80´s, no es necesariamente el mejor y mas espectacular ejemplo de lo que deberíamos de proponernos como nación… y ya que nuestro presidente le gusta pensar en grande, mejor dicho olímpicamente seria bueno que nos fijáramos metas más altas e Irlanda es precisamente eso un modelo de desarrollo con logros muy superiores al chileno y al que seguramente nuestros vecinos del sur si miran como modelo a seguir así pues que mejor apuntemos al líder, a las cumbres del desarrollo a la que los seguidores del estatismo arcaico que alimentan las canteras del anti-sistema jamás alcanzaran llegar ni de reojo.
Algo menos de veinte años atrás Irlanda no era más que un primo pobre de la desarrollada Europa, un país famoso por sus elevadas tasas de inmigración (casi el 50% de su población emigrada hacia USA, Inglaterra y América Latina), una PEA mayoritariamente dedicada a actividades agrícolas y con escasas posibilidades de integración a la economía mundial.
Es a principios de los años 90´s casi al mismo tiempo en que nosotros iniciamos la apertura económica, que la clase política irlandesa gobierno y oposición junto a la sociedad civil; sindicatos y empresarios llegan a un consenso sobre liberalizar la economía irlandesa y atraer la ansiada inversión extranjera.
Ello incluyo por el lado de los trabajadores renunciar a ciertos beneficios que les daba un por entonces insostenible estado de bienestar, renunciar también durante un tiempo a exigencias de mejoras saláriales ante la expectativa de los beneficios futuros mientras que el Estado se comprometió a reducir las por entonces muy elevadas tasas impositivas a los beneficios empresariales, mientras que los empresarios asumieron la obligación de mantener los puestos de labor existentes.
Este pacto social implico junto a la apertura económica una fuerte inversión en la promoción del capital educativo; hoy en día Irlanda cuenta con una delas tasas mas altas de jóvenes con estudios superiores y un apoyo directo del Estado a la investigación universitaria orientada al mercado lo cual se denota en sectores como tecnología informática, biotecnología y farmacéutica donde la industria irlandesa ha obtenido indiscutibles posiciones de liderazgo.
En cuanto a su apertura a la inversión extranjera directa, Irlanda ofreció a los inversores una tasa impositiva de 12.5% anual y la caución de mantenerla estable. Además de ello realizo los ajustes fiscales que le permitieron integrarse a la zona Euro. Una carta decisiva en la diversificación de sus mercados – a inicios de los 80 el Reino Unido concentraba alrededor de 4/5 de sus exportaciones- fue el aprovechamiento de su ingente diáspora especialmente en USA como una plataforma de su oferta, ello y los bajos impuestos fueron decisivos para el traslado de muchas empresas norteamericanas a territorio irlandés...
A contracorriente de lo que muchos creen en el despertar del “tigre celta” no fueron solas las fuerzas del mercado las que actuaron para producir el milagro del desarrollo económico, fueron las fuerzas vivas de la sociedad las que a través y junto al Estado concertaron los mecanismos necesarios para activar y orientar –no es lo mismo que dirigir- las fuerzas del mercado utilizando el fomento del capital educativo como mecanismo de inclusión de la población irlandesa en el desarrollo.
Un factor relevante en esta iniciativa ha sido el desarrollo de una institucionalidad ligada al fomento de la innovación tecnológica organizaciones como el Centro de Innovación de la Universidad Trinity College, la Agencia de Desarrollo Industrial, la Fundación Irlandesa psra la Ciencia expresan la importancia del I+D para el desarrollo irlandés. El resultado de todo esto es que hoy día Irlanda con su territorio de 70,000 Km cuadrados y su población de cuatro millones de habitantes ha logrado atraer ha mas de 1100 transnacionales como Intel, Oracle, Microsoft; orientadas principalmente a productos de alta tecnología y elevado valor agregado, triplicando su PBI per capita hasta los cerca de 35,000 dólares per capita con índices de crecimiento del 9% anual.
Hoy en día Irlanda posee una renta media superior en un tercio a la media europea, ha reducido sus niveles de pobreza hasta el 5% y se ha convertido en un referente obligado en cuanto a desarrollo económico y social.
La reflexión en torno al exitoso despegue irlandés nos coloca en un paralelo con la situación peruana actual, nos encontramos ante una oportunidad sin precedentes en nuestra historia, el Perú se viene insertando exitosamente en el mercado internacional, los TLC, la flexibilidad de nuestra oferta laboral y el crecimiento sostenido de nuestra economía durante los últimos años hacen prever un pronto despegue de nuestro país hacia las grandes ligas, no obstante a ello no están dadas las condiciones requeridas en nuestro sector educativo donde los intentos de reforma emprendidos vigorosamente a inicios de la actual administración ha quedado en un preocupado estancamiento por otra parte existe una poderosa corriente neopopulista recorriendo la región andina.
En este contexto se hace preciso fortalecer un espacio como el Acuerdo Nacional a fin de establecer los consensos necesarios para afianzar nuestro camino al progreso.