
El frío y la nieve son nuevamente noticia en los diarios europeos. No necesariamente una mala noticia, ya que, tal como lo anuncia The Independent en su portada, tendremos una "Navidad blanca", con todos sus encantos. Pero también con todos sus inconvenientes, que los diarios de diversos países relatan detenidamente.
"El gran despelote", titula, por ejemplo, el diario francés Le Parisien enumerando los diferentes problemas en los transportes, en particular el tráfico ferroviario bajo el Canal de la Mancha -que se reanuda hoy progresivamente luego de tres días de parálisis-, así como los problemas que deben afrontar los usuarios parisinos.
Libération observa con filosofía las relaciones un poco contradictorias del ciudadano moderno con la alta tecnología en los transportes. Es verdad, escribe Libération, "las tormentas obligan a los barcos a quedarse en los puertos, la niebla impide el despegue de aviones, la nieve frena los trenes de alta velocidad. Pero también es cierto que la mejor tecnología del mundo no puede sobreponerse a tan triviales evidencias".
En España, la filosofía no es la tendencia. El Mundo denuncia el "caos en el transporte pase a que la nevada estaba anunciada". ABC constata que el aeropuerto de "Barajas vuelve a fallar con el temporal". Y como si esto fuera poco, vemos en la portada de El País a una clienta de la compañía española Air Comet llevándose las manos a la cabeza al comprender que no podrá viajar debido al cese de actividades.
Y en Italia, el panorama no es mucho mejor. Trenes atrasados, aeropuertos muy afectados, escuelas cerradas, el caos se apodera del norte de Italia, escribe el Corriere della Sera.
Otro tema muy apropiado en estas fechas en que abundan las comidas opíparas nos llega en portada de Le Monde, que comenta ampliamente una de las propuestas más polémicas de los defensores del medio ambiente: comer menos carne para salvar el planeta. El diario recuerda que numerosas personalidades han protagonizado recientemente huelgas de carne para hacer comprender que el ganado genera el 18% de los gases carbónicos. Según el diario, una comida con carne equivale en emisión de gases a un viaje en coche de 4.500 kilómetros.
Ante esta ofensiva, los ganaderos han decidido contraatacar, recordando que mil millones de pobres viven de esta actividad, que la mayoría de las vacas comen sólo hierba, y que de todos modos el consumo de carne no para de bajar en Francia.
Mientras tanto, el alemán Die Welt constata que en Alemania los jóvenes son "gordos, toxicómanos y solitarios". Una triste constatación, puesto que, según los estudios, los alemanes encabezan las estadísticas europeas en materia de obesidad, consumo de alcohol, cigarrillos o drogas. Y ni siquiera las chicas salvan la imagen de la juventud alemana, puesto que se emborrachan tanto o más que los chicos.
Y terminamos con Le Figaro, que también se inspira de este período para explicar que los franceses se han despertado tarde para sus compras navideñas, pero que en los últimos días el aumento del consumo es espectacular... para deleite de los comerciantes.Fuente: RFI