
lvaro Uribe, tras conocerse el asesinato de Cuéllar.
El cuerpo del gobernador, Luis Francisco Cuéllar, fue encontrado en una zona rural de San Antonio de Atenas, en el sur de la capital del Caquetá y el vehículo con el que le secuestraron había sido incendiado, 22 de diciembre de 2009. Foto: AFP/La Nación
El cadáver de Cuéllar fue encontrado en una zona rural de San Antonio de Atenas, en el sur de la capital del Caquetá. Su cuerpo presentaba heridas de arma blanca provocadas presuntamente por un machete. Una de las heridas estaba en el cuello lo que habría provocado su muerte, según afirmó el mandatario. “Fue miserablemente degollado”, dijo Uribe.
En un primer momento se había informado de que las heridas habían sido causadas por arma de fuego. La Fuerza Pública afirma que alrededor del cuerpo de Cuéllar se encontraron varios explosivos.
El cadáver del gobernador del Caquetá se encontró cinco horas después de haber hallado la camioneta en la que presuntamente fue secuestrado el lunes en su casa de Florencia, en la que murió el policía que se ocupaba de su seguridad. El vehículo estaba calcinado.
Alvaro Uribe que había anunciado una recompensa de mil millones de pesos para quién facilitara informaciones sobre el paradero o los captores del gobernador del Caquetá, reiteró la oferata para conseguir alguna pista sobre el asesinato.
El gobierno imputa la muerte de Cuéllar a la guerrilla de las FARC. “Estas acciones que hacen las FARC, el martirio al que han sometido a los colombianos durante casi 50 años, sólo admiten un calificativo: terroristas”, dijo Uribe que reiteró mano dura contra la guerrilla.
El mandatario anunció que el operativo militar que se había puesto en marcha para detener a los secuestradores se mantendrá para perseguir a los responsables. Los autores del secuestro y posterior asesinato pertenecerían, según el gobierno, al comando “Teófilo Forero” de las FARC.
El gobernador Luis Francisco Cuéllar fue secuestrado el 21 de diciembre y posteriormente asesinado. Foto: Reuters
Con este nuevo capítulo en el conflicto en Colombia, queda en vilo la esperada liberación del sargento del Ejército Pablo Emilio Moncayo quién lleva doce años en manos de las FARC y la del cabo Livio José Martínez. La guerrilla había anunciado en abril que los iba a dejar libres.
Alvaro Uribe dijo no entender que “mientras el gobierno da garantías para su liberación, “ahora este grupo responda de esta forma”, afirmó. En la zona operan otros grupos grupos armados y de momento las FARC no se han pronunciado sobre el asesinato.
Este es el primer secuestro de un funcionario de su jerarquía que ocurre en Colombia desde que Uribe asumió la presidencia en agosto de 2002 y lanzó su política de "seguridad democrática", que privilegia la estrategia militar para enfrentar a las guerrillas.Fuente: RFI