
SONETO A LA PERSEVERANCIA
Un rumor conciso se escucha
profuso pero conocido, choca en nuestros oídos
son los jadeos y esfuerzos de un pueblo
que se levanta para rubricar su afán con sigilo.
Su agitación derrumba lo recio del momento
la permanente diamantina del ambiente
va tornando en elevación germinada de abeto
árbol vástago de las riendas de sus trotes.
Su creciente constancia como hormigas en verano
va creando hileras interminables de comercios
entre los necesitados y los afortunados.
Porque tanto la tierra como el cielo
son de aquellos que se lo ganan con aradas
de porfía, bajo el fiero espacio nos encendemos.
Por: Oscar Rojas Montoya
jormbronce@hotmail.com