
Mujer afgana con Burqa en Kabul, 4 de marzo de 2009. Foto: Reuters
El anuncio de presentar un proyecto de ley en el Parlamento para prohibir el uso de la burka suscita polémica porque la Comisión parlamentaria encargada de estudiar el tema aún no ha presentado las conclusiones.
Bajo el estandarte de la defensa del derecho de las mujeres, el presidente del grupo Unión para un Movimiento Popular (UMP), Jean François Copé, aprovechó los últimos días de sesión en el Parlamento francés para anunciar la presentación de un proyecto de ley que aunque no contempla específicamente la prohibición de la burqa, lo incluye.
El texto prevé prohibir que las personas aparezcan con el rostro cubierto para mantener el orden público y establece algunas excepciones como las inclemencias del tiempo o los días de carnaval.
La comisión parlamentaria se puso a trabajar sobre la cuestión tras los comentarios del presidente francés Nicolas Sarkozy que en junio, en pleno Congreso de Versalles, afirmó que la burqa “no era bienvenida en Francia”. En noviembre el jefe del Estado reiteró su posición al asegurar que “en Francia no hay lugar para la burqa, para la servidumbre de la mujer bajo ningún pretexto”, sentenció Sarkozy.
Francia es el país con más musulmanes de Europa, se calcula que hay seis millones aunque el uso del burqa es muy limitado. Algunos ya hablan de falso problema. Según los servicios de inteligencia, habría en suelo francés unas 400 mujeres con velo integral, datos que contrastan con los del Ministerio de Interior que cifra el número en 2.000.
Esta prenda de vestir no es tradicionalmente musulmana sino que tiene su origen en Afganistán, donde un mandatario talibán la impuso a las mujeres de su harén para que tentaran a otros hombres. A lo largo del siglo XX, esta práctica fue impuesta por los talibanes en todo el país.
Este debate se suma al que actualmente se está llevando a cabo en Francia sobre la identidad nacional muy criticado por la izquierda, los intelectuales e incluso miembros del propio partido de gobierno que denuncian que esta iniciativa puede derivar en consideraciones xenófobas.Fuente: RFI