
Dos tercios de Estados Unidos aún es víctima de un frío intenso, inundaciones y tornados. Al menos 23 muertos, en su mayoría por accidentes de tránsito, fueron atribuidos a las poderosas tormentas que azotan la nación norteamericana desde el miércoles.
Miles de conductores quedaron varados tras el cierre de diversas autopistas que conectan varios estados, en una época en que los estadounidenses suelen viajar más. Entre los fallecidos figuran tres automovilistas de Oklahoma que fueron atropellados por otros vehículos luego de haber bajado de sus autos.
En Luisiana, un hombre murió aplastado por un árbol que cayó sobre su casa. Los meteorólogos no esperaban que el clima –que es la segunda tormenta brutal que azota Estados Unidos en la última semana– se despeje antes del sábado.
En el centro del país, el National Weather Service (NWS) recomendó evitar todo desplazamiento al juzgar las condiciones de tránsito peligrosas o incluso imposibles. Además, el viernes carecían de electricidad varios miles de hogares, 5.000 de ellos en el estado central de Iowa, según el diario Moines Register.