
Unos 47 mil filipinos que huyeron de sus casas ante una posible erupción del volcán Mayón compartieron raciones de fideos, pescado frito y fruta para celebrar la Navidad en los centros de evacuación donde se alojan, mientras que los niños abrieron regalos y disfrutaron con espectáculos de payasos.
El volcán de 2,460 metros de altura, conocido por su forma cónica perfecta, entró en erupción unas 40 veces en más de 400 años y ha obligado a los pobladores a alejarse de la zona durante meses. Pero esto nunca sucedió durante la Navidad, una fiesta muy importante para los filipinos.
Anoche hubo misas en los albergues para evacuados y estos recibieron regalos y se entretuvieron al escuchar cantar a soldados con sombreros de Papá Noel. Pero el ambiente estaba un tanto silencioso y muchos prefirieron irse a dormir antes de medianoche.
Fuente: Peru21