La mujer de 25 años que hizo caer al Papa Benedicto XVI poco antes de que este celebrara la Misa de Gallo en el Vaticano, declaró a los médicos que “no quería hacerle daño”.
Según la web del diario La Repubblica, Susanna Maiolo, una italo-suiza de 25 años que tendría problemas psiquiátricos, trató de disculparse así por su comportamiento. Ella fue detenida por la seguridad del Vaticano y conducida a una unidad médica especializada.
Por su parte, el arzobispo de Génova y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el cardenal Angelo Bagnasco, dijo que “no ocurrió nada grave” durante el incidente, y que “se trata de una mujer que trató de saludar al Santo Padre”.
Fuente: Peru21