
Manifestantes ponen a resguardo a un policía golpeado por otras personas que protestaban contra el régimen. Foto: Reuters
El gobierno iraní anunció el lunes la muerte de 15 personas tras las violentas manifestaciones del domingo en Teherán. Cinco de los fallecidos perecieron a manos de “grupos terroristas” y “más de diez” eran parte de “grupos anti-revolucionarios”, según la terminología de la televisión estatal iraní, que citaba al ministro de Informaciones.
La oposición contabiliza en sus portales de internet al menos 5 muertos, cuatro de ellos a balazos, durante los disturbios del domingo.
Anteriormente, el jefe adjunto de la policía iraní, Ahmed Reza Radan, había dado cuenta de cuatro muertos, entre ellos un caso "sospechoso" por arma de fuego.
El jefe policial había desmentido que las muertes estuviesen vinculadas a la represión de las manifestaciones por las fuerzas del orden.
Entre los muertos figura Ali Musavi, el sobrino del líder opositor Hosein Musavi. Su deceso sería un asesinato político, asegura Moshen Makhmalbaf. Según esta figura de la oposición basada en París, Alí fue ejecutado por cinco personas que llegaron hasta su casa en una patrulla.
La oposición anunció que los enfrentamientos entre manifestantes y policías también se produjeron en otras grandes ciudades iraníes, como Ispahán y Najafabad (centro), Shiraz (sur) y Babol (norte).
Los manifestantes salieron el domingo a las calles al grito de “muerte a Jamenei”, el líder supremo iraní, quien dio su apoyo incondicional al presidente Mahmud Ahmadinejad.
Las protestas, unas de las más sangrientas desde la reelección de Ahmadinejad, se llevaron a cabo en el medio de la Ashura, una celebración chiíta que prohíbe la violencia, una consigna que había sido observada incluso en tiempos de guerra.Fuente: RFI