
Artículo, basado en la primicia de la revista Perú Explorer, publicado en la edición correspondiente al 24 de enero de 2009 del diario peruano La República
Como si se tratara de un rayo petrificado luego de impactar en tierra, así fue el hallazgo de un megalito de piedra de poco más de cinco metros de altura identificado por el joven arqueólogo Manuel Rojas en la entrada de una cueva del cerro Yuracmachay ("caverna blanca") muy cerca de la Cordillera Blanca, en Áncash.La silueta del megalito, las pinturas rupestres que adornan su estructura, su perfil de punta de flecha y su cercanía a Chavín de Huántar trajo a colación el archiconocido "Lanzón de Chavín", uno de los símbolos iconográficos del Antiguo Perú.Tan sorprendente hallazgo es una de las primicias que hacen de lectura obligada el último número de la revista bilingüe Perú Explorer, que ya está a la venta en kioskos y librerías. Esta revista ilustrada, dedicada también a la defensa del patrimonio cultural, se ha convertido en una ventana para las investigaciones arqueológicas, exploraciones y otras especialidades que no cuentan con suficiente espacio de difusión en otros medios de comunicación peruanos.Este número, además, hace honor al nombre de la revista pues nos ilustra con hallazgos y exploraciones en yacimientos arqueológicos poco conocidos.Al "lanzón" hallado en la caverna del cerro Yuracmachay y su relación con la cultura Chavín, se suman los desconcertantes descubrimientos en Campanayuq Rumi ("cerro Campanario") en Vilcashuamán, Ayacucho, de una serie de finas piezas de piedra y cerámica con diseños de clara influencia Chavín, que incluye una especie de "cabeza clava", pero de cerámica, descubierta por el arqueólogo ayacuchano Yuri Cavero, quien viene explorando la zona con el apoyo de su colega Yuishi Matsumoto, de la Universidad de Yale, Estados Unidos. El informe, titulado "El Ojo Chavín", sirve también para ilustrar la portada de la revista."Venado cautivo"Por si fuera poco, Perú Explorer le dedica un buen despliegue gráfico a los sorprendentes hallazgos del equipo de arqueólogos liderado por Ignacio "Nacho" Alva Meneses en Cerro Ventarrón, un antiquísimo yacimiento arqueológico ubicado en el corazón del valle de Lambayeque.No solo se trata de un mural que puede ser considerado el más antiguo de América, sino que las investigaciones dieron a luz un inmenso y antiguo santuario al que se ha denominado "el templo del venado cautivo" y que promete reformular la historia prehispánica del norte peruano.El informe incluye reveladoras fotos de las ofrendas halladas en el templo y la magnitud del edificio, perfectamente ilustrado con imágenes que reproducen su época de esplendor. Sin duda, se trata de un hallazgo que se tendrá que integrar al ya conocido circuito arqueológico y turístico de Sipán, Túcume, Sicán y –ahora que fue liberado de sus invasores– Batán Grande y que hace de Lambayeque el epicentro del Circuito Turístico Nor-Oriental.
Por: Roberto Ochoa B.
Fuente: La República