
Un ataque suicida perpetrado este lunes en una procesión de la festividad musulmana de la Ashura mató a 30 fieles y dejó heridos a cerca de 60, en la ciudad pakistaní de Karachi.
Tras el atentado estallaron más hechos de violencia, cuando chiíes indignados hicieron disparos al aire y lanzaron piedras a las fuerzas de seguridad que habían vigilado la procesión, acusándolas de no hacer nada para prevenir que el kamikaze se infiltrara entre los fieles. Los manifestantes incendiaron un mercado, otros dos inmuebles y varios vehículos.
El ministro de Salud de la provincia de Sindh -cuya capital es Karachi-, Sagheer Ahmed, aseguró que 60 heridos fueron trasladadas a hospitales de la ciudad. Hasta el momento ningún grupo insurgente se reivindicó el ataque. Las autoridades paquistaníes desplegaron más de 10.000 policías y paramilitares para resguardar la metrópoli.
Fuente: Peru21