
Con la velocidad de un rayo, Alan García pasó de llamar "republiqueta" a "país civilizado" a Chile, por el asunto del espía de la FAP. Ya había dado marcha atrás para evitar el aislamiento personal en la cumbre Iberoamericana de Lisboa, ante la piña a favor de Michele Bachelet organizada por la diplomacia chilena, que como todos sabemos juega a pared con la Monarquía Española y sus empresas. Hace unos dias el inepto canciller Belaunde y el inefable Velasquez Quezquén alabaron a Chile por los indicios que aseguraban una pronta respuesta e investigación de Chile sobre el asunto del espía y sus cómplices en el Mapocho. Ahora la fiscalía chilena responde lo que era previsible, lo que era lógico, lo que en medios diplomáticos se sabía. Que los colaboradores del espía peruano NO EXISTEN EN CHILE. Todo el reclamo peruano se derrumba. ¿Quien es el responsable?. En el país de la IMPUNIDAD, nadie es culpable. Chile se burla miserablemente del Perú y pone en ridiculo las exigencias peruanas. La clase política de ese país, busca usar este incidente a su favor, demostrandole al mundo que Perú es un país poco serio, populista, informal. Y que la demanda de la Haya es una ocurrencia de un Presidente con problemas de popularidad. ¿porque se ha postergado la decisión del Tribunal Constitucional sobre el TLC con Chile? ¿Porqué no se ponen límites a los intereses comerciales de ese país de imperialismo camuflado? Ante el desastre, el hombre del litio alborotado, busca urgentemente una cortina de humo y anoche ha lanzado ataques contra el Presidente de Bolivia, Evo Morales que está ajeno a este conflicto. Lo ha atacado "por su infancia", buscando una reacción agresiva de Evo. Y además miente descaradamente aprovechandose de la ignorancia en el Perú. Bolivia creció este año tres veces más que Perú y aumentó el gasto per cápita gracias a los nuevos contratos gasíferos. García miente y manipula. Aprismo no es Alanismo. Saludos, EBL