
Demostrando su falta de cabeza fría y poco respeto por su ex colaborador Luis Carranza, Alan García insultó, pues llamó "zonzos", a quienes se oponen a las exoneraciones.
De repente el presidente se siente muy "vivo" por saltarse las normas, las leyes y la Constitución. Confiado en un Congreso inoperante el doctor Alan García hace lo que le viene en gana. No sólo no hay oposición sino que cuenta para sus objetivos con un grupete de periodistas afines (por convicción, sumisión o remuneración) y un conjunto selecto de empresarios que tienen como factor común también haber aplaudido a Fujimori.
Fuente: Mate Pastor