La mujer que agredió al Papa durante la Misa del Gallo solo quiso pedir a Benedicto XVI que “actuara en favor de los más desfavorecidos del mundo”, explicó la mujer de origen italo-suizo al personal médico de la clínica en Subiaco en la que se observa su estado mental. Así lo informó este martes el Corriere della Sera.
Mientras el Vaticano anunció que pronto decidirá si presentará una denuncia contra la perturbada mujer, se difundieron en Internet nuevas imágenes con sonido del momento en que la agresora logró sortear el dispositivo de seguridad que cercaba al Papa en la Basílica de San Pedro, al comienzo de la misa navideña. Los medios especulan que fue puesta en libertad porque padece problemas psíquicos y no portaba armas.
No obstante, la joven de 25 años debe permanecer una semana más en la clínica al este de Roma. La fiscalía de la Santa Sede ya tiene los informes de seguridad del Vaticano y el testimonio de los testigos. Los médicos aún deben aportar sus evaluaciones. Si la agresora es llamada a comparecer ante el juez del Vaticano Piero Antonio Bonnet y es condenada, entonces podría cumplir su pena en Italia o en Suiza.
Fuente: Peru21