
La línea del tiempo es una, pero cada grupo étnico, según sus creencias y características religiosas o culturales y según usen el sol o la luna en su medición, han hecho cortes de modo que mientras que nosotros ingresaremos al 2010, otros han superado largamente ese guarismo.
La celebración de la llegada del nuevo año, asimismo, tendrá formas, ritos y costumbres que influirán en la alimentación, las relaciones humanas, los comportamientos individuales o grupales, la danza y consumo o no de bebidas espirituosas o alcohólicas. Si visitásemos todas las culturas existentes en el mundo, veríamos que los chinos a cada año le dan el nombre de un animal (este es el del tigre) y se supone que las cosas sucederán según las características que le son inherentes, aún sea mitológico, como el dragón. Los japoneses también dan otras connotaciones al año y según la edad, de cada poblador deberá cumplir determinados desafíos y así tendríamos que ir describiendo lo que corresponde a los negros, filipinos, esquimales, mongoles, etc.
A nosotros, pertenecientes a la cultura occidental y cristiana, nos está permitida la alimentación de casi todo sea de origen animal o vegetal e incluso de algunas de origen mineral; situación que tiene limitaciones en otras culturas, por decir, los musulmanes o la judíos no consumen cerdo. Los musulmanes tienen prohibido el consumir bebidas con alcohol. Por el contrario, hay judíos que sí consumen bebidas con alcohol, por ejemplo el vino pero ha sido elaborado bajo estrictas normas de control, evitando que durante le proceso haya sido tocado por algún ser vivo distinto a las bacterias propias o necesarias para la fermentación. Por ejemplo una mosca, haría imposible su consumo.
Para alegría y felicidad de muchos, en la recepción del año nuevo, toman todo tipo de licores, sea cerveza, pisco, ron, vino, champán, sidra, etc. No es raro que inventen cócteles o tragos especiales para esta fecha. Quemamos todo lo viejo convertidos en muñecos, hacemos ritos increíbles, con la maleta a cuestas damos la vuelta a la manzana para manifestar el deseo de viajar, tiramos monedas para que nos llegue devuelto ese dinero en abundancia, nos ponemos ropa interior de color amarillo (aquí en España es de mala suerte, el rojo es el de la buena suerte) en las grandes fiestas se bailan ritmos que nos han llegado de todas las latitudes posibles y de comida –aunque de preferencia está el pavo,- comemos cerdo, cordero, pollo, gallo capón, pato y todo lo que nos apetezca.
Al amanecer buscarán el cebiche, tomarán más cerveza “al polo” o lo que haya y luego a la playa con los amigos o familia a disfrutar del sol y el inicio “oficial” del verano. (La mayor nostalgia que tengo es estar aquí con un frío de muerte -menos 3º- incluso ha nevado en la sierra) Eso sí es vida.
Aquí casi toda España ha estado pendiente de las 12 campanadas del reloj de “La Puerta del Sol” donde se congregan cientos de miles de personas, muchos de ellos extranjeros- principalmente italianos- y muchísimos se disfrazan de todo y se trasmite en directo por televisión convirtiéndose en el programa más importante y visto con la tradición el primer aviso publicitario que también es el más caro. Luego se van a los bailes que organizan las salas de fiesta y en la mayoría de los casos comienzan a la 01 hrs. La mayoría de la gente se concentra en el Barrio de las Letras- con su eje la calle Huertas y plaza Santa Ana- o en el de Chueca (el barrio gay de Madrid) y en la zona de Serrano y plaza Colón. Al cierre de esos locales, los más empedernidos buscarán los “After” que son locales que empiezan a las 6 de la mañana y funcionan todo el día.
Ahora en Madrid, con la gran presencia de latinos, en la periferia se encuentran locales de fiesta en que la música preponderante es la salsa y todos los ritmos caribeños. También ya hay restaurantes o locales que durante toda la noche te venden pollo a la brasa, sopa de gallina, cebiches y demás comidas que nos gustan y con naturalidad puedes pedir tu “chela al polo” porque sí hay quien te entiende, esto en el caso de los peruanos, pero hay locales para casi todos los grupos latinos, llámense colombianos, venezolanos, ecuatorianos, paraguayos, dominicanos, etc. Porque curiosamente cada grupo, como decía al inicio de este artículo, tiene sus usos y costumbres en cuanto a comidas, bebidas y comportamiento grupal que ahora están en la “conquista” o simbiosis con la del viejo mundo.
Pero diremos, gracias año que te vas por todo lo bueno que nos has dado, que nos has permitido el disfrute y la cercanía con los que queremos y amamos y si nos diste sufrimiento y padecer haya sido el escalón en la vida para comprender que debemos luchar para superar los obstáculos, que el tiempo es el único que nos enseña lo que debemos aprender para cómo curar las heridas.
A ti, 2010, pedirte llegues con ilusión. Con la fuerza necesaria para seguir superándonos, continuar en la lucha para ser mejores cada día y que nuestra familia progrese y por ende nuestro país. Que seamos concientes que nadie vendrá a solucionar nuestros problemas, si nosotros no ponemos lo mejor de nuestras energías, nadie lo hará y al vernos descuidados será el momento para aprovecharse de nosotros. Pedir al Señor que siempre esté a nuestro lado y nos haga ver la diferencia entre el bien y el mal y seleccionar el bien, que sin duda será nuestro más importante alimento espiritual para superar barreras, sin importar nos parezcan inicialmente difíciles o imposibles de lograr.
BIENVENIDO AÑO 2010. TE RECIBIMOS CON ALEGRÍA.
REGÁLANOS FELICIDAD PARA COMPARTIRLA CON AMOR, UNIDAD Y HERMANDAD. ASÍ SEA.