
Servicios de socorro en una de las áreas afectadas cerca del hotel Sankay en Angra dos Reis, Rio de Janeiro, el 2 de enero de 2010. Foto: Reuters
Principio de año dramático en Brasil donde las fuertes lluvias han provocados decenas de muertos sobre todo en Ilha Grande donde una ladera se desprendió completamente en la madrugada del viernes sepultando parte de una posada de lujo donde presuntamente había unas 40 personas.
Los servicios de socorro trabajan a contrarreloj para encontrar a posibles supervivientes. El secretario de estatal de Salud y Defensa civil, Sergio Cortes, afirmó en declaraciones a la televisión Globo que las tareas de rescate continuarán. “Las búsquedas seguirán incesantemente, no van a parar. Estamos trayendo generadores de energía y maquinaria desde Rio”, anunció Cortes.
Las lluvias se produjeron el viernes, en plena celebración del Año nuevo. Según explica Defensa Civil de Angra dos Reis, ciudad continental a pocos kilómetros frente a Ilha Grande afirmaron que en la Noche Vieja en la zona llovió seis veces más de lo esperado para todo el mes de diciembre.
Este episodio sumado a los deslizamientos de tierra por las precipitaciones en otras ciudades del estado de Río de Janeiro, han dejado un saldo de medio centenar de muertos.Fuente: RFI