
Este es un cuadro elaborado por el economista Humberto Campodónico, uno de los más lúcidos comentaristas de los procesos económicos en el Perú. Me gustaría resaltar algunos puntos: 1- La caída histórica de las remuneraciones en el Ingreso Nacional y el aumento de las utilidades empresariales. Para decirlo de otra manera, el crecimiento económico del Perú, desde 1978 (ajustes del FMI y política económica de Silva Ruete), se ha basado en un ajuste salarial, en un retraso sistemático del ingreso real. Situación que se ahonda con la hiperinflación Alanista de 1988. Los datos actuales apuntan que la baja participación de las remuneraciones en el Ingreso Nacional se mantiene vigente, a niveles de 1994. 2- Entre 1980-1992 las utilidades empresariales alcanzan picos históricos. Ello comienza (tendencia que viene desde 1978) con Silva Ruete y luego Manuel Ulloa.Y se dispara en el periodo 1988-90 (gestión de Cesar Vasquez Bazán). La hiperinflación hundió el salario de los trabajadores, pero no tocó las ganancias empresariales. Los empresarios nunca perdieron. La caída se da con el Fujichok del 90. A lo largo de la década se recuperaría con las diversas políticas neoliberales. Lo que no cambió fue el salario real. 3- El verdadero cambio es el de las remuneraciones y su recuperación, NO LAS OBRAS, NI EL PAVIMENTO NI EL CEMENTO O LAS TUBERÍAS. Para eso se eligió a Alan García en el 2006, para "Un cambio responsable" que dignificara al factor trabajo. No cumplió. 4- Los Alanistas que trabajan en el Gobierno, sueltan cifras sobre "obras" (Perú avanza), AGP dice que está redistribuyendo riqueza (mensaje de año nuevo), y Jorge insiste en lo del "Antisistema" para justificar el modelo anti salarial y antilaboral. Lo real, lo concreto, es que el salario no alcanza, el crecimiento no llega a los bolsillos de los trabajadores, y es falso que los empresarios hayan sido afectados en sus utilidades, en realidad, desde 1978 NO PIERDEN CASI NADA. La situación no es la misma con los pequeños y medianos empresarios, o el famoso autoempleo. Por hacer populismo con las reservas internacionales en su primer gobierno AGP desencadenó una pavorosa crisis que golpeó a los más pobres. Y ahora por hacer populismo de derecha y reconciliarse con los grandes empresarios, mantiene casi congelado el ingreso real de los trabajadores. ¿Cuando tendrá el Perú un Gobierno Aprista, de Frente Único, de Estado Antimperialista, de Gobierno de los productores de Democracia Funcional, o al menos un Gobierno Aprista-Socialdemocrata de izquierda? Saludos, Eduardo Bueno