
Zona afectada por el tsunami en diciembre de 2004. DR
El 26 de diciembre pasado, se cumplieron cinco años del tsunami ocurrido en el Océano Indico que, según estimaciones, causó más de 220.000 muertos. Por su impacto y la cobertura mediática, el tsunami del 2004, fue sin duda una catástrofe global.
Un reciente informe difundido en la ciudad alemana de Francfort establece que, si hubo menos víctimas en 2009, el número de catástrofes naturales ha seguido aumentando por causa del calentamiento global.
Sálvano Briceño, director de la Secretaría de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres de Naciones Unidas, cuestiona el término generalmente utilizado de: “catástrofe natural”, al mismo tiempo que establece una clara diferencia entre el fenómeno natural y la vulnerabilidad responsable. Esta última se refiere a los daños y las víctimas.
Una de las principales lecciones del tsunami es la importancia de disponer de la información adecuada, la importancia de la protección del medio ambiente y los peligros de una mala ordenación territorial, sumada al aumento de la densidad urbana.
Entrevistados: Armando Cisternas, sismólogo, y Sálvano Briceño, director de la Secretaría de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres de Naciones Unidas.Fuente: RFI