Y todo esto lo sabe Alan y posiblemente sea parte de su plan: dejar que el Per se arruine para llegar l como salvador y ser electo otra vez presidente.
Por Gonzalo Garibotto
garibotto@gmail.com
Julio, 2009
He conocido colombianos en Venezuela que emigraron luego de ser militares en Colombia. Aqu les cuento parte de lo que me contaron:
1. Antes de la llegada de Uribe la guerrilla y los militares negociaban las acciones que pensaban tomar. Unas veces los del
gobierno le advertan a la guerrilla que tomaran tal o cual pueblo de manos de la guerrilla, a cambio les entregaban informacin o les permitan determinadas acciones en otras partes del pas. Igualmente la guerrilla negociaba con los comandantes locales del ejrcito colombiano antes de dar un ataque: les decan que tomaran tal pueblo con tanta gente y les daban plata para que los militares fingieran una cierta resistencia por un cierto tiempo y que luego se retiraran sin mayor alharaca.
O sea que era una alcahuetera mutua, ambos vivan del billete que corra a raudales por el narcotrfico y la cosa continuaba en cierto nivel de paz y bonanza, con el deterioro progresivo de las instituciones gubernamentales, cada vez ms y ms corruptas.
2. La guerrilla mat al padre de Uribe, por lo que ste lleg al poder sin nimos de negociar con la guerrilla. Uribe proviene de una de las familias ms ricas e influyentes de Colombia, terminar con la guerrilla ha sido siempre para l una necesidad impostergable.
Obviamente esto signific un cambio radical que trajo, como era de esperarse, la lgica reaccin por parte de la guerrilla. Acciones
militares exitosas han puesto en jaque a la guerrilla, que ya no puede sino mostrarse tal cual es: el brazo armado del narcotrfico,
perdiendo todo apoyo a nivel de la poblacin colombiana, parte de la cual antes viva de los negocios entre la guerrilla, el narcotrfico y los militares.
3. Aparece Chvez como el personaje que desea ser la novia de la boda o el muerto en el velorio. Su afn de protagonismo lo llev a reconocer a las FARC como "fuerza insurgente beligerante" lase ejrcito regular, con prisioneros de guerra en lugar de secuestrados. Le dio armas a la guerrilla para asumir el protagonismo en la lucha de stos contra el gobierno colombiano, en su urgente y casi nico afn de convertirse en el nuevo Fidel de Amrica, pensando que las FARC podan tomar el poder en Colombia y asociarse luego a Venezuela como un pas subalterno, tal como ahora ocurre con Bolivia y Ecuador.
4. Vienen entonces los enfrentamientos cada vez ms intensos entre Chvez y Uribe, donde este ltimo manifiesta su autocontrol no cayendo en provocaciones ni respondiendo insultos, quedndose quieto cuando Chvez orden enviar 10 batallones a la frontera hace unos meses. Chvez, entonces, recurri a la compra masiva de armamentos por ms de 4 mil millones de dlares a Rusia. Ha anunciado que les comprar ms. Las amenazas de Chvez podran llevar a una guerra en cualquier momento, es una situacin muy peligrosa. Uribe, sin embargo, respondi de una manera muy diferente.
5. Las bases norteamericanas en Colombia ahora son la garanta de que Chvez no se atrever a atacar a Colombia. Uribe no tena otra salida: o lo ayudaban o corra el riesgo de que Colombia cayera en manos de las FARC a travs de una invasin venezolana bajo el nombre de "guerra de liberacin" de apoyo a las FARC. La salida de Uribe dej desubicado al bocn de Venezuela, que reaccion de la manera ms violenta que ha tenido a su alcance: ha terminado prcticamente con el intenso comercio bilateral, dejando en la calle a miles de personas en ambos lados de la frontera, otrora la de mayor movimiento comercial en
Sudamrica.
Todo esto hay que leerlo muy en serio: si se arma una hecatombe en el norte, nada impedira que se arme otra en el sur, ahora que nuestros vecinos estn armndose hasta los dientes mientras nosotros no contamos ni con una decena de aviones operativos, nuestro armamento no parara una fuerza invasora sino posiblemente en las cercanas de Lima. Es una vergenza que nuestro presidente haya iniciado un reclamo en La Haya sin haberse tomado siquiera un par de aos armndose y preparndose para plantearle un reclamo a nuestro belicoso vecino del sur.
Es una vergenza que durante Toledo se haya pretendido acabar con las fuerzas armadas y es una tragedia que ahora mismo no nos estemos armando a ritmo acelerado. No parece que hayamos aprendido nada de la historia reciente. Necesitamos, parece, un Uribe para que traiga corriendo a alguien que nos ayude y proteja, pero nadie nos ayudara en este caso pues no se trata de ninguna amenaza a los intereses norteamericanos ni tienen ellos intereses potenciales en esta regin, como los tienen en el caso colombo-venezolano.
Si algo sale mal, Dios nos libre, no nos quedar otra que correr al lado de Chvez en bsqueda de proteccin. No exagero: posiblemente la estrategia de Humala se base en los prximos meses en esa premisa: o nos aliamos con Chvez a travs de l (Humala) o nos revientan los chilenos. Y tendremos otra vez que escoger, pero esta vez ya no entre el cncer y el sida, sino entre la vida y la muerte. Lamentablemente.
Y todo esto lo sabe Alan y posiblemente sea parte de su plan: dejar que el Per se arruine para llegar l como salvador y ser electo otra vez presidente. Increble, pero aqu la realidad supera, como siempre ha ocurrido en nuestro pas, a la ficcin.