
Este 31 de julio se conmemora un aniversario más del fallecimiento de Andrés Townsend Ezcurra, fructífero pensador y promotor de la integración continental que ennobleciera las filas del aprismo. Recordemos algunos datos de su importante trayectoria como intelectual y como político. Breve perfil biográfico Andrés Townsend Ezcurra nació en Chiclayo el 23 de marzo de 1915 y falleció en Lima el 31 de julio de 1994. Profesionalmente fue abogado, graduado en la Universidad de La Plata en 1942, pero su verdadera vocación estuvo compartida por la investigación histórica, el periodismo y la política parlamentaria. Desde muy joven se afilio al aprismo, fue uno de los fundadores de la Federacion Aprista Juvenil en 1934 y sufrió el destierro en dos oportunidades: de 1935 a 1945 y de 1948 a 1956. Townsend gano un importante lugar en la historia del continente por ser el gestor de la fundación del Parlamento Latinoamericano en Lima, en diciembre de 1964. Fue el primer secretario general de este organismo y siguió ejerciendo el cargo, por reiterada decisión de los parlamentarios del continente, desde 1964 hasta 1991. ATE fue diputado electo por Lambayeque en 1962, pero fue privado del cargo por el golpe militar del general Ricardo Pérez Godoy, el mismo militar que veto el legitimo derecho de Víctor Raúl Haya de la Torre a ser Presidente de la Republica en esa oportunidad. Townsend fue otra vez diputado lambayecano en 1963, llegando a ser elegido presidente de su Cámara en 1968, poco antes del golpe militar del general Juan Velasco Alvarado. Luego fue Constituyente y destacado integrante de la Comisión Principal encargada de redactar la Constitución entre 1978 y 1979. Fue autor, entre otros artículos, del Articulo 100 de la Carta Magna de 1979, que dice a la letra: - El Peru promueve la integración económica, política, social y cultural de los pueblos de América Latina, con miras a la formación de una comunidad latinoamericana de naciones. ATE fue nuevamente diputado por Lambayeque para el periodo de 1980 a 1985 y finalmente senador entre 1985 y 1990. Antes fue integrante de la Misión Peruana en las Naciones Unidas durante la XI Asamblea de la ONU, entre setiembre y noviembre de 1956, cumpliendo una labor destacada en la elaboración del Pacto de Derechos Económicos Sociales y Culturales, que incorporo el derecho de huelga por iniciativa suya. Ideólogo e impulsor de la integración continental En el campo intelectual, debemos a Townsend que la doctrina bolivariana y la historia de la integración latinoamericana sean cátedras vigentes en muchas universidades del continente. También debemos a Andrés Townsend el estudio más exhaustivo y quizás el definitivo sobre el pensamiento del Libertador Bolívar, en su libro Bolívar Alfarero de Republicas, premiado por la OEA en 1972. ATE amplio sus ideas sobre el pensamiento integracionista en diversas obras, como Las ideas de Bolívar en la Integración de los Pueblos Latinoamericanos, premiada por la Comisión Nacional del Sesquicentenario de la Independencia del Peru. También publico con amplio reconocimiento internacional Misión del Mariscal Santa Cruz en Francia y Bélgica, en 1952; y Fundación de la Republica, documentos y estudios en torno a la Asamblea Nacional Constituyente de Centroamérica, en 1958. Otro libro importante de ATE sobre el tema continental es Patria Grande, Pueblo, Parlamento e Integración, publicado en 1991. Respecto al Parlamento Latinoamericano, recordemos que su Asamblea Constitutiva se realizo en el Congreso de Lima entre los días 6 y 11 de diciembre de 1964. Asistieron 160 parlamentarios de 13 países, rindiendo homenaje al 140 Aniversario de la convocatoria bolivariana al Congreso Anfictiónico de Panamá. Al concluir las sesiones, ATE fue elegido por unanimidad secretario general del PL y fue reelegido consecutivamente en 13 oportunidades. Un detalle interesante es que en la IV Asamblea Plenaria del Parlamento Latinoamericano, en 1969, en Bogotá, ATE presento su renuncia al cargo de secretario general en tanto ya no era parlamentario en ejercicio, como lo exigían los Estatutos, desde que fuera cerrado el Congreso peruano por la dictadura militar. El Parlamento Latinoamericano, en esa oportunidad, acordó enmendar los estatutos, agregando la condición de ex parlamentario entre los requisitos para la secretaria general, a fin de permitir la reelección de ATE. El periodista laureado El periodismo fue una faceta fundamental de la vida profesional de Andrés Townsend. Durante la etapa inicial de su primer exilio publico artículos en notables revistas de polémica intelectual como Claridad de Buenos Aires, dirigida por Antonio Zamora; y fue columnista del diario socialista argentino La Vanguardia, dirigido por Mario Bravo. Su columna diaria se llamaba precisamente 20 Pueblos y Una Nación, y allí comentaba noticias e ideas relacionadas con la integración continental. A su retorno en 1945, mediando una propuesta del recordado Cachorro Manuel Seoane, Townsend asumió la dirección del diario aprista La Tribuna y la ejerció durante toda su V Época, esto es, su tercera etapa de legalidad, entre el 29 de setiembre de 1945 y el 3 de octubre de 1948. En manos de ATE, La Tribuna tuvo un suceso inusitado. No obstante su conocida filiación partidista, fue un medio de prensa confiable y variado, bien escrito y apto para la lectura en familia, que quebró el monopolio informativo del cainita y reaccionario diario El Comercio. En 1956, nuevamente en la brega política peruana, Andrés Townsend fue otra vez director de La Tribuna hasta 1962. Al frente de La Tribuna, Townsend dio celebridad a una columna característica: Rostro del Dia, que era una breve semblanza de algún personaje nacional o internacional que hacia noticia. Esta columna lo hizo merecedor del Premio Nacional de Fomento a la Cultura de 1959 en el campo del periodismo. Mientras dirigía La Tribuna, Townsend incursiono en un nuevo aspecto del quehacer periodístico: la revista noticiosa ilustrada. Organizo y fundó en 1956 Presente, de exitosa publicación hasta 1968. Townsend integró el consejo editorial con Luis Felipe Rodríguez Vildósola, siendo director de la publicación Humberto Silva Solis. La revista Presente quebró el monopolio del mercado revisteril ejercido por la frívola Caretas de Doris Gibson. Un aporte periodístico notable de ATE, ubicado en el plano de la pedagogía política, fue la colección de fascículos ilustrados El Partido del Pueblo - Historia Grafica del Aprismo, publicada en 1978. Fue la primera vez que se puso en práctica esta modalidad de publicación en nuestro medio. Los coloridos fascículos venían con atractivos afiches, escritos en un lenguaje destinado a los jóvenes. Una nueva generación conoció de este modo los rudimentos del ideario de Bolívar, de Gonzalez Prada, de Jose Ingenieros y, por supuesto, de Haya de la Torre. En tiempos más recientes, Andrés Townsend también desarrolló una importante actividad periodística relacionada con su prolongado ejercicio como secretario general del Parlamento Latinoamericano. Dirigió todas las publicaciones de este organismo y fundó en 1993 el órgano oficial de dicho Parlamento, la revista Patria Grande. El canciller del APRA Andrés Townsend abrió los ojos a la política desde el aprismo y nunca se aparto de ese camino. Se afilio al Partido Aprista Peruano en abril de 1931, siendo todavía estudiante del 5to de secundaria en el colegio Guadalupe. Pronto formo parte de los organismos directivos juveniles del PAP. En el diario aprista La Tribuna del 17 de julio de 1931, en la pág. 6, aparece como integrante del Comité Directivo Provisional de la Juventud Aprista, junto con Victor Vergara, Rubén Dancourt, Armando Echeandía, Wenceslao Flores, Carlos Muñoz, Romeo Salgado y Mario Suarez. No figura nadie más. Como joven activista, Andrés Townsend fue testigo y participe de la transformación del aprismo en un movimiento político-social de hondo alcance histórico. Estuvo cuando se canto por primera vez La Marsellesa Aprista, en mayo de 1931, y cuando por primera vez se saludo con el brazo izquierdo a Haya de la Torre. Escribió su primer artículo para La Tribuna a mediados de 1934, obteniendo la inmediata simpatía de Haya de la Torre. Desde entonces, hasta el fallecimiento de Víctor Raúl en agosto de 1979, ambos tuvieron una cercana relación, como también la hubo entre ATE y el legendario Manuel Seoane. En 1934, al iniciarse la larga clandestinidad, Townsend ya era dirigente de la Federacion Aprista Juvenil e integrante del Buro de Conjunciones que vinculaba la organización del partido. Desterrado en Santiago de Chile y luego en Buenos Aires, fue un dinámico colaborador de los lideres apristas exiliados. Pronto destaco por sus amplias dotes intelectuales, que incluyeron el dominio de idiomas y de temas de derecho internacional. En los dos tomos de la Correspondencia entre Haya y Sánchez, Townsend es uno de los pocos militantes apristas que merece elogios. En una carta del jefe del APRA a Luis Alberto Sánchez de marzo de 1937 leemos: - ATE está funcionando muy bien. Llegan cosas abundantes en recortes de Montevideo y Buenos Aires. Tiene un dinamismo y un sentido de responsabilidad que cada día me acercan más a él. Ojala se mantenga asi. Pero hasta hoy es uno de los más eficientes y comprensivos portadores de la nueva camada aprista, si no el mejor. Sobre todo comprende la necesidad de una labor incesante y hace labor aprista a firme y a fondo. Además, entiende lo que es el aprismo como obra continental y ha entrado firme en el apostolado. Hay que alentarlo porque el tipo vale. Con el paso del tiempo, la estimación de Haya de la Torre por Townsend se hizo mayor, sobre todo tras la fundación del Parlamento Latinoamericano. Por su experiencia en foros internacionales, entre ellos las Naciones Unidas, ATE era apodado, mitad en broma, mitad en serio, como el canciller aprista. De hecho, era el colaborador principal del jefe del aprismo en todo evento que incluya la participación de personalidades internacionales de alto nivel. No fue casual que estuviera al lado de Haya de la Torre en el Encuentro de la Democracia Social que en mayo de 1976 reunió en Caracas a representantes de partidos socialistas y democráticos de todo el mundo, como Willy Brandt, Rómulo Betancourt y Bettino Craxi. En dicho evento, Haya de la Torre remarco que la actitud entre los partidos populares de América Latina y los socialistas europeos debía ser de coordinación y no de afiliación, indicando además que el aprismo era autónomo y partidario de la democracia social, no de la socialdemocracia. Defensor del aprismo raigal e integral Después del deceso de Haya de la Torre en 1979, Townsend tuvo que ser el abanderado de la reivindicación del aprismo integral, teniendo como adversarios a quienes, dentro del propio partido, introducían un cisma intelectual entre un aprismo juvenil, pretendidamente radical, y un aprismo maduro, pretendidamente conservador. ATE tuvo que hacer frente a la expresión desconcertada de algunos demagogos que hacían una exegesis inmadura del libro de Haya de la Torre, El Antiimperialismo y el APRA, escrito en 1928 y publicado en 1936. Al respecto, Townsend rememora lo siguiente en una extensa entrevista de 1994: - Durante la crisis de 1979, el bando partidario que acaudillaba el entonces secretario de organización, Alan Gabriel Ludwig García Pérez, formulo una exigencia muy singular. En el curso del XII Congreso del Partido, apenas fallecido Víctor Raúl, se presentó una moción signada por García y otros en la cual se definía, palabras más palabras menos, que el texto único y supremo de la ideología del Partido estaba resumido en el libro El Antiimperialismo y el APRA. Se quería introducir en el APRA una discusión similar a aquella de los primeros tiempos de la iglesia cristiana, cuando se disputaba en torno al Credo de San Atanasio en el concilio de Nicea en el siglo IV. Era absurdo que el Congreso del partido se reúna y vote que el único texto valido para interpretar la doctrina aprista era El Antiimperialismo y el APRA. Si hubiera sido asi, quedaba entonces borrada o profundamente subestimada toda la producción intelectual de Haya de la Torre posterior a ese libro, es decir, las tres cuartas partes de sus Obras completas. Contra su deseo, en la fe pero no en la iglesia Un momento honroso y a la vez doloroso de la vida de Andrés Townsend fue tener que pronunciar el discurso de honras fúnebres de la Asamblea Constituyente ante el féretro del fundador del aprismo en la Plaza Bolívar de Lima. Quienes fueron testigos de esa alocución, concuerdan en que ningun otro pudo ser el orador más apropiado para tan difícil trance. Las dolidas y elocuentes palabras de Townsend todavía resuenan a los pies del monumento a Bolívar: - Aquí estamos, empobrecidos y angustiados, porque, de hoy en adelante, nos faltara tu sabiduría profética, tu arrollador impulso, tu inspiradora presencia. Te vas con tu grandeza y nos quedamos sin ella. Nuestra soledad es más grande que la tuya. Ese recordado discurso se pronuncio el 5 de agosto de 1979. 16 meses después, una lamentable secuela de apetitos electorales y de poder partidista desfiguro la vida orgánica del aprismo y luego de un Congreso fraudulento Townsend concluyo expulsado. Desde entonces, ATE dijo seguir estando en el aprismo, en la fe aunque no en la iglesia, y su conducta política, hasta su deceso en julio de 1994, siguió invariablemente la misma trayectoria de sus días juveniles. Townsend nunca dudo sobre la coherencia de la doctrina de Haya de la Torre ni trato de rescatar algún aprismo más radical leído entre líneas en los textos aurorales. Nunca se acerco a reconocer como posibles aliados a los grupos comunistas, nunca puso flores en la tumba de una terrorista como Edith Lagos y, como lo hiciera Haya de la Torre, nunca bajo la guardia en la condena al régimen cubano de Fidel Castro. Su aprismo fue siempre raigal, integral e indeclinable. Güerequeque a tiempo completo Aunque los apellidos mostraban a don Andrés Townsend Ezcurra como un digno descendiente de sajones y vascos, el se consideraba, segun sus propias palabras, un güerequeque a tiempo completo, embebido de las costumbres y el sentir de sus paisanos chiclayanos. El quehacer político internacional nunca aparto a Townsend de la preocupación por su tierra natal. Fue por iniciativa de ATE que se dio la ley que permitió la construcción del reservorio de Tinajones por Ley 14971 de 1964 y la que otorgo primera prioridad al proyecto hidroenergético de Olmos por Ley 23257 de 1980. Desde su juventud, Townsend se caracterizo por ser un individuo tranquilo, laborioso y ordenado, amante de la lectura y sensible a los problemas sociales. Nunca tuvo aficiones noctambulas ni bohemias. Fue buen estudiante y en bastante medida autodidacta, ya que nunca dejo de nutrir una amplísima cultura enciclopédica, cuya hondura siempre sorprendió a quienes lo conocían. Su personalidad combino, desde el inicio, el talento literario y el administrativo, una conjunción que es rara pero muy provechosa en la política. Tampoco hubo desvaríos ni etapas perdidas en su formación intelectual. Desde que leyera por primera vez la revista Amauta en 1927, descubriendo a Víctor Raúl Haya de la Torre, siguió un mismo camino signado por dos vías paralelas: la democracia y la unidad de América Latina, y encontró, simultáneamente, a Bolívar y a Haya de la Torre como los paradigmas definitivos de su vocación. Fue también un hombre de hogar, firmemente vinculado a su familia, a su esposa Anel y a sus hijas Elena, Andrea, Josefina y Anel. Townsend ha dejado un legado imborrable como discípulo del Libertador y del fundador del aprismo y es, sin lugar a dudas, el peruano que más ha aportado, en lo intelectual y en lo político, en lo teórico y en lo práctico, a hacer realidad la integración de América Latina. Algo que solo los mezquinos y los ignorantes pueden ignorar o desmerecer.