
El Monitor Huascar
En Chile, el Alcalde del puerto de Mejillones, Marcelino Carvajal, ha tenido una idea brillante: Adquirir una rplica del monitor Huscar usado en una pelcula patriotera sobre uno de los episodios de la Guerra del Pacfico, a fin de promover el turismo hacia su ciudad, una de las ms deprimidas del norte de Chile.
La idea en si misma no es mala, el norte chileno es muy pobre y rido; si no fuera por el cobre de las minas, que se explotan en territorios que el ejrcito chileno arrebat a Bolivia en el siglo XIX, esa zona no tendra ningn significado econmico. El centralismo chileno, base del modelo oligrquico de ese pas, absorbe dicha riqueza, como tambin lo hace con la enorme riqueza pesquera del mar que Chile usurpa al Per y que es motivo de litigio en La Haya.
En base a esta situacin no debe generar mayor escndalo que un Alcalde "pos moderno" buscando desarrollar el turismo interno, pretenda adquirir un clon del Huscar usado en una pelcula. Y armar un circuito para agencias de viaje donde se exaltar uno de los patrioterismos ms cmicos y chauvinistas de Sudamrica. Es pura oportunidad de mercado en un pas sometido al neoliberalismo desde hace muchos aos. Adems el Presidente Alan Garca es admirador del "modelo chileno" as que su queja es contradictoria e hipcrita.
Sin embargo, el Alcalde de Mejillones, no est considerando la fuerza de los smbolos histricos, o slo lo considera de un slo lado. Como lo acaba de declarar, el Huscar es un "Trofeo de Guerra", le pertenece a los chilenos que se apropiaron de dicho barco en buena lid. Pero esa es una verdad a medias. El Huscar, enfrent una invasin chilena a territorios peruano-bolivianos y de forma solitaria contuvo a la marina de Chile en la primera parte de la guerra, la cual era muy superior en nmero y blindaje. Las acciones del Huscar y del Almirante Grau son asombrosas y heroicas, sin olvidar la caballerosidad y el respeto que tuvo Grau con el enemigo, sobre todo con Prats, el hroe naval chileno.
El Huscar en realidad no es un "Trofeo de Guerra", como si fuese un premio por una buena cacera. Es un pequeo barco de guerra de propiedad del Per, y ms apropiadamente, de propiedad de la marina peruana, que al estallar la Guerra del Pacfico cumpli con el deber de defender la soberana territorial del Per y su ocasional aliado Boliviano.
Los blindados chilenos en combate desigual y sin respetar las reglas de la guerra, aniquilaron a los combatientes peruanos comenzando por Grau, destruy la cubierta del Monitor y procedi a incautar la nave, la cual repararon y posteriormente usaron para el sitio del puerto del Callao, lo cual no era necesario, pero se hizo con el nico objetivo de desmoralizar la resistencia peruana y humillar a su ejrcito. Y si no bombardearon Lima y Callao fue porque los cnsules extranjeros advirtieron que dicho ataque, si afectaba a ciudadanos y propiedades extranjeros sera considerado "acto de guerra" por sus pases.
La oligarqua y el militarismo chileno han usado el Huscar como smbolo para alentar el nacionalismo y el patrioterismo en su pas, he inculcar un sentido de superioridad racial, cultural e histrica de Chile sobre sus vecinos, en particular sobre sus vecinos de extraccin indgena. Sin embargo, mantienen al Huscar en un pequeo puerto muy al sur, lejos de la frontera peruana.
En el fondo de todo sndrome histrico de superioridad, yace una gran inseguridad. Y la debilidad de Chile es su aislamiento y desconfianza que genera entre sus vecinos. Es un pas vulnerable por su dependencia energtica y conmocionada por las movilizaciones indgenas mapuches, los grandes olvidados de una historia escrita por criollos y momios, que han construido el mito de la superioridad estatal chilena.
Chile siempre ha rechazado siquiera considerar la posibilidad de la devolucin del Huscar al Per. Esa nave que no les pertenece, se ha convertido en el cono de sus Fuerzas Armadas. Y ahora gracias a la brillante idea del Alcalde de Mejillones, realizarn una operacin semejante al de la ciruga plstica, pura impostacin. Y si la idea funciona, otros puertos chilenos querrn tener tambin su clon del Huscar.
Tal vez al Per, en base del "Convenio" (TLC) comercial con Chile, le convenga patentar al Huscar y cobrar regalas. Y de esa forma todos salimos ganando.
Lo cierto es que el patrioterismo chileno necesita del Huscar para seguir alimentando el mito de "superioridad". El "Huscar, el lema del escudo nacional chileno ("Por la razn o la fuerza") y la doctrina Portales son la testosterona de ese pas. Y algunos despistados confunden testosterona con modernidad.
Chile ha cultivado siempre mitos guerreros y glorificado a su ejrcito como en ningn otro pas latinoamericano. Hay toda una mitologa construida en base la Guerra del Pacfico que ha omitido los aspectos sustantivos que contradicen la "superioridad", por ejemplo la crisis de la sociedad peruana, la debilidad de su Estado y el lamentable estado de su ejrcito y marina al estallar la guerra. Per era un castillo de naipes que se derrumb al primer golpe de viento, traicionado por la quintacolumna y polticos corruptos, con la doblez tpica de una sociedad desarticulada y dominada por una oligarqua criolla que mantena al indio en la marginalidad.
Qu de heroica tuvo la invasin chilena? Si hasta en el documental "Epopeya" de hace tres aos, la escena de mximo herosmo retratada por los documentalistas chilenos fue una larga caminata del desierto de Atacama por parte de la soldadesca y alguna escaramuza en los andes centrales. Al concluir la guerra, y cumplido el saqueo y filibusterismo, la soldadesca de regreso a su pas, fue olvidada y marginada. Los campesinos y los "rotos" que participaron en la invasin, terminaron sus das alcolizados y en la indigencia. Un pas puede enorgullecerse de eso?
Chile nunca devolver el Huscar, no tiene el mismo significado que devolver unos cientos de libros viejos robados a la Biblioteca del Per. El da que ello ocurra, nuestro vecino del sur habr cruzado de nuevo la frontera para una reconciliacin histrica definitiva, sobre la base de una madurez social consolidada y basada en los grandes principios de la unidad latinoamericana. Mientras tanto y parafraseando a Luis Alberto Snchez, Chile es un pas adolescente, cultor de la fuerza fsica y la testosterona, con alcaldes desesperados por atraer dinero, incluso si ello implica crear realidades virtuales, como los escenarios de los estudios de grabacin de pelculas, donde la realidad dura, lo que dura la grabacin.
Eduardo Bueno Len