Banner Tuvivienda
Miércoles 08 de abril 2026   |   Contáctenos
Lunes 28 de septiembre 2009

Al descubierto politización en museo de la memoria I y II

Tratan de imponer la "memoria popular" contra la memoria oficial
Lunes 28 de septiembre 2009
Al descubierto politización en museo de la memoria I y II

Publicado en “Expreso” del 24 de setiembre del 2009 http://www.expreso.com.pe/edicion/index.php?option=com_content&task=blogcategory&id=65&Itemid=80  Plinio Esquinarilaplinio2005@gmail.com Lo había anunciado Salomón Lerner Febres, ex presidente de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, que el Museo de la Memoria a construirse en el Campo de Marte no tendría ningún sesgo ideológico ni político porque contaría con la presencia de todos los sectores: militares, policías y víctimas de ambos lados. Del mismo temperamento, el escritor Mario Vargas Llosa sostuvo que el museo deberá mostrar, “por igual”, los crímenes de Sendero Luminoso y los métodos fascistas con que Vladimiro Montesinos y Alberto Fujimori los combatieron. ¿Será cierta tanta promesa de equilibrio y apoliticismo? En esa perspectiva, ¿se sentarán al fin, reconciliados todos, los actores principales de la lucha antiterrorista -Sendero Luminoso y la Fuerza Armada- con las víctimas campesinas en medio, para promover entre ellos la reflexión, el debate, sin propaganda política alguna, siempre en medio de la magia salvadora de un museo aun imaginario, que deberá representar –afirman- con objetividad y espíritu amplio, la tragedia vivida por los peruanos en las dos últimas décadas del siglo XX?  “No se va a consultar” Ante esos hermanamientos prometidos, un desconfiado general Francisco Contreras, jefe del Comando Conjunto, declaró el 03 de agosto del 2009 a la agencia Andina: "Queremos que la reconciliación sea equitativa y que resalte la labor de las Fuerzas Armadas, y que sean los que defienden a la Nación quienes tengan un lugar preponderante en este museo [que debe darnos] el lugar que nos merecemos", dijo a nombre de la Fuerza Armada. Era un mensaje tácito a quienes pretenden que el museo muestre que la derrota del terrorismo ha sido el capítulo más vergonzoso de nuestra historia republicana por la supuesta violación sistemática de los derechos humanos por parte de la Fuerza Armada, en particular el Ejército. Recuérdese que desde el sicoanálisis Jorge Bruce afirmó que “ (…) la verdad que se abre paso en el Informe de la CVR nos coloca frente a un escenario dantesco de abusos masivos, injusticias sin cuento, torturas, violaciones y asesinatos, atrocidades sin límites, en donde los senderistas no eran los únicos malos sino que en cierto sentido —lo que hace las cosas todavía más difíciles de procesar—, acaso no fueron los peores.”. (Blog Espacio Compartido). La respuesta a las desconfianzas de Francisco Contreras  provino de Fernando de Szyszlo, integrante de la Comisión de Alto Nivel para la ejecución del Museo de la Memoria, quien entrevistado por La República el 10 del mismo mes de agosto, y ante la pregunta “¿mantiene su posición sobre que los militares no serán consultados para el Museo de la Memoria?”, no pudo ser más claro en su reafirmación:-Sin duda, no se va a consultar. Se les ha pedido material para completar lo expuesto en Yuyanapaq: fotografías, datos, etc.-. Como se puede leer, en el resbaladizo terreno de la reconciliación nacional, toda unanimidad es engañosa, incluso entre los mismos integrantes de la referida comisión.  Hay un uso político innegable Está claro entonces que implementar un museo de la memoria sin sesgos ideológicos o “sin propaganda política alguna” es mera retórica, lo que se corrobora con la experiencia internacional. “La palabra “museo” genera expectativas y suspicacias. Erigir un museo es hacer física una forma de recordar. La pregunta que surge es “¿cuál(es) memoria(s) dictaminará(n) la línea del museo?”, escribió el historiador Luis Salcedo Okuma, de la Universidad Nacional de Córdoba. (Ver Blog La Bitácora de Hobsbawm). Y es que en el caso argentino, la memoria pretendida no se entiende como una búsqueda de reconciliación sino todo lo contrario: “Ni olvido, ni perdón” es la arenga, por la brutalidad de la última dictadura militar, afirma Salcedo Okuma. “Sin embargo detrás de esa justa reivindicación de memoria se esconde un uso político innegable. Los museos, espacios donde la memoria se hace visible, muy visible, son esencialmente políticos. Es pues lo más correcto que sean plurales y democráticos, aunque a veces las posiciones de memoria sean irreconciliables”.  Imponer la “memoria popular” Pero hay más. Aquel supuesto apoliticismo y equilibrio se rompe por razones incluso doctrinarias ligadas a la globalizada izquierda caviar. En un extenso material publicado en Internet (1) se probó que los cerebros de esta corriente política internacional desde hace buenos años tratan de imponer, en todo conflicto de proporciones, como un libreto, como una derivación de sus informes finales de las comisiones de la verdad -sea en Argentina, Chile, El Salvador o Ruanda-, precisamente la construcción de museos de la memoria hechos a su medida y semejanza políticas. Con el agravante que en el trasfondo tratan de suplantar la memoria oficial, incluido histórica, por la “memoria popular” de los supuestos marginados y oprimidos, con el cuento de que el poder constituido y sus elites buscan la impunidad y no son autocríticos.  Se afirmaba en ese trabajo que activistas de derechos humanos tipo Kimberly Theidon, antropóloga norteamericana experta en comisiones de la verdad, la misma que inspiró la película “La teta asustada” de Claudia Llosa, buscan, con obsesión estratégica, y así lo afirma en un artículo por ella escrito (2), que “una meta de las Comisiones de la Verdad es construir nuevas narrativas de la nación que sean más inclusivas de las experiencias de los grupos que han sido históricamente marginados. Desde esta óptica, la idea es suplantar –subraya- la ‘memoria oficial’ por la ‘memoria popular’”, o la memoria de la llamada “sociedad civil”, que para el caso peruano son las ONG políticas. Claro que el pretexto es la inclusión, sobre todo del género femenino, pero su derrotero apunta o lo que la misma Theidon precisa en forma tácita como enemigos: el "Estado", los "grupos dominantes", en fin, la "memoria mala o represiva". Esto en contraposición a la "memoria popular" a la que considera como la "memoria buena o emancipatoria".  Maniqueísmo Dicho esto, sea el lector el que saque sus conclusiones de si es cierto aquel apoliticismo y equilibrio pregonados por los museístas, o es que estamos ante una manipulación política caviar que busca imponer esa “memoria popular” como política de Estado.Es pues obvio que esa estrategia pasa por sacralizar o hacer intocable el informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, su logro político y programático más importante, sacralización que va de la mano con la satanización a todo aquel que no está de acuerdo con dicho informe, enrostrándole la especie de que no valora los derechos humanos y por tanto es partidario de la impunidad. Maniqueísmo puro.  Y es que las dos posiciones –la que privilegia la defensa de los derechos humanos y la que hace lo mismo con los logros de la guerra antiterrorista y la pacificación nacional- son válidas siempre y cuando no se llegue a la descalificación, como sucede con los activistas de derechos humanos respecto de su contraparte. Como quiera que el presidente Alan García ha cedido, por puro pragmatismo y temores políticos ante el musíesmo organizado y su aparatchik mediático, y en vista que la posición de los partidarios de la CVR se ha hecho fundamentalista, sobre todo en la persecución a los militares que derrotaron al terrorismo, no hay otra salida que revisar ese informe, porque no es obra sagrada de los dioses sino obra oficial de seres humanos a quienes se les dio esa misión mediante Decreto Supremo Nº 065-2001-PCM, del 04 de junio del 2001, complementado por Decreto Supremo Nº 101-2001-PCM. Este tema será materia de otra entrega. (1) http://www.kaosenlared.net/noticia/tetas-asustadas-museos-memoria(2) http://www.idl.org.pe/idlrev/revistas/145/pag16.htm Publicado en “Expreso” del 27 de setiembre del 2009 http://www.expreso.com.pe/edicion/index.php?option=com_content&task=blogcategory&id=65&Itemid=80 Museo de la memoria no ayuda a la reconciliación II Plinio Esquinarila(plinio2005@gmail.com) Probado está que los museos de la memoria en el Perú y en otras latitudes responden al desarrollo de las recomendaciones de las comisiones de la verdad diseñadas por la cosmopolita izquierda caviar. Para el caso peruano vamos a ponerlo de otra forma: como no pudieron entrar a la política –por ende al poder- por la puerta grande y natural, a través de algún partido político sólido, la salida fue embarcarse en la "sociedad civil", en este caso en las ONG de derechos humanos, cuyo máximo logro político y programático ha sido y es el informe final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR). Informe final que les permite hacer labor partidaria y proselitista en torno a sus recomendaciones y alcances, como es el caso del museo de la memoria, proyecto más que politizado, como se probó el jueves en EXPRESO. No es entonces cierto que será equilibrado y sin ningún sesgo ideológico. Ya lo había dicho una de sus mentoras, la antropóloga Kimberly Theidon, que la meta final de todo ese libreto es imponer la “memoria popular” de los pobres y marginados por sobre la “memoria oficial” del Estado que, para ella, es una “memoria mala o represiva”. ¿Por qué hemos llegado a esta confrontación en un tema de museos que apenas podría ser un “caso Facebook” por no ser popular ni masivo? Para responder la pregunta ubiquémonos en la coyuntura de comienzos de marzo de este año, cuando las ONG políticas estaban huérfanas de ideas para impulsar el desarrollo del informe final de la CVR, con excepción del caso Putis, un execrable asesinato masivo de unos 123 campesinos en esa localidad ayacuchana, incluido 19 niños, por obra de desquiciados del Ejército*. En la cruzada contra la Fuerza Armada también estaban las especulaciones diletantes sobre “tetas asustadas” y supuestas violaciones masivas de paisanas ayacuchanas, ¡incluido todas las niñas de Vilcashuamán!, que había derivado en la película “La teta asustada” de Claudia Llosa. Falacias Y en Palacio de Gobierno empezó a crecer la preocupación por el insistente trascendido de que el Ejecutivo habría decidido rechazar la donación de US$2 millones ofrecidos por el gobierno de Alemania para la construcción del museo. La campaña prosiguió con la versión falaz de que el gobierno “rechazó la donación” de aquel monto ofrecido por la canciller alemana Angela Merkel. La verdad era otra. En principio, ni la administración García ni la canciller Merkel habían gestionado motu proprio ni el museo ni los US$2 millones. Basta leer la versión de Paola Ugaz, periodista del movimiento de derechos humanos, quien escribió un artículo en el que detalla cómo es que la idea del museo nació de un “ambicioso proyecto” de la  Asociación Caminos de la Memoria, una ONG de derechos humanos presidida por Luis Longhi, arquitecto especializado en museos, e integrada por Salomón Lerner, ex presidente de la CVR; Lika Mutal, la escultora del “Ojo que llora”, entre otros. El proyecto fue presentado por aquellos personajes a la ministra de Cooperación y Desarrollo de Alemania, Heidemarie Wieczorek-Zeul, en marzo del 2008, durante su visita al Perú, siendo después aceptado por la canciller alemana Angela Merkel durante la última cumbre América Latina – Unión Europea que tuvo lugar en Lima (2). Es más, hay otra versión confirmada. Sucede que la idea del proyecto viene desde más antes –del 2003-, a partir de la muestra fotográfica “Yuyanapaq”, cuando Lika Mutal se puso en contacto con Salomón Lerner, entonces presidente en funciones de la CVR, para desarrollar esta faceta del informe final. Luego Longhi se encargó del plan maestro, claro, habiendo ya puesto pica en Flandes en el estratégico Campo de Marte de Jesús María con el ojo llorón de Lika. El complejo consistía en sumar, en los exteriores del Campo de Marte, la muestra “Yuyanapak” a una “Alameda de la Memoria”, más “El Ojo que llora”, y en el subsuelo construir el "Museo de la Memoria". Queda claro entonces: 1) Que no era una iniciativa alemana la que se estaba “rechazando”, como se machacó subliminalmente en la prensa caviar, sino de la ONG Caminos de la Memoria de la que eran directivos Lerner, Longhi y Mutal. 2) Tampoco era una iniciativa nueva sino un proyecto que venían trabajando hace seis años en forma reservada.   Prioridades El rush final de esa campaña fue precipitado por las declaraciones del ministro de Defensa en funciones, Antero Flores-Aráoz, quien en la cadena radial RPP no dijo que el Perú no necesitaba museos sino que había prioridades y que preferiría destinar aquella suma a la alimentación de la población pobre. Agregó que de tener a la canciller Merkel frente a frente "le agradecería" por el ofrecimiento, pero le haría una contrapropuesta. "Le diría: Qué te parece si empleamos esto en algo más necesario para el país". (El subrayado es nuestro). Con este temperamento Flores-Aráoz estaba trasmitiendo la posición del Gobierno y de la mayoría de la población, que considera que el museo en las circunstancias actuales no es imprescindible porque, entre otras razones, no contribuye a la reconciliación nacional. Dos hechos corroborarían esta posición: 1) Que en el Perú nuestros soldados y la policía aun combaten a diario al terrorismo asociado al narcotráfico en los valles del VRAE (Apurímac y Ene) y otros. 2) Qué en el extranjero el Museo Histórico del Holocausto Yad Vashen de Israel, el más emblemático de su género, fue abierto recién en el 2004, es decir 59 años después de concluida la Segunda Guerra Mundial. Pero por decir una verdad maciza Flores-Aróaz fue lapidado. El escritor Mario Vargas Llosa puso en su boca algo que no había dicho: que “El Perú no necesita museos”. De inmediato vino el cargamontón de la prensa caviar y un 27 de marzo el autor de La ciudad y los perros convenció a un asustadizo presidente Alan García para la creación de una Comisión de Alto Nivel para construir un museo de la memoria con el mismo Vargas Llosa a la cabeza y el mismo Lerner.   El anti-museo inquisitorial Desde ese momento la agenda política pasó a manos del museísmo. Unos en forma abierta, como el recurrente Salomón Lerner, quien planteó “descentralizar” museos memoriosos en todo el país, mientras sus activistas exigían que los temas de memoria y museo sean parte del currículo educativo, es decir sean política de Estado. Otros, en forma encubierta, como el premier Javier Velásquez Quesquén, que le dio carta de ciudadanía a la “comisión de la verdad” de los sucesos violentos de Bagua del 5 de junio, un aborto creado por el saliente ministro de Agricultura, Carlos Leyton, no obstante que ninguna autoridad puede abocarse a una causa en giro en la Judicatura, tal como lo hizo notar el presidente de la Corte Suprema, Javier Villa Stein. Pero ahí está, exigiendo ser vinculante, cosa que ni la CVR pudo lograrlo. Antes, un Yehude Simón aun premier no tuvo mejor idea que plantear que el propio Ejército haga su comisión de la verdad para explicar su rol en la lucha antiterrorista. Y los fundamentalistas del derecho-humanismo llegaban al extremo de plantear una sala inquisitoria –en el mismo museo de una memoria aun imaginaria- donde se exponga los comentarios “dados por Garcías, Ciprianis, Flores-Aráoz y Giampietris”. Ya era el desmadre, sobre todo en la blogósfera. Es obvio que nada de esto es reconciliatorio. Es politización e ideologización pura de sello caviar. Tanto que un analista equilibrado de ese entorno, Martín Tanaka, reconoce que se han desatado “furias descontroladas”. Así las cosas, repetimos lo que dijimos ayer: No hay otra salida que revisar el informe final de la CVR y dar pase a una amnistía conversada. Eso lo veremos en otro informe. ---------------*(Valga este paréntesis para subrayar que asesinos de esta especie, deberían pudrirse en la cárcel porque eso sí es violación de los derechos humanos. Pero de este crimen y otros no podemos colegir que hubo violación sistemática de los mismos).  (2) http://www.poder360.com/article_detail.php?id_article=1444

Participa:
Valorar
Cargando...
COMENTARIOS
0 comentarios
RADIO G
Programa: Radio música
Radio - Generaccion.com
Ver más
+
MÚSICA
Género musical
Lady Gaga
Taylor Swift
Selena Gómez
Justin Bieber
Miley Cyrus
Daddy Yankee
Linkin Park
2018 Grupo Generaccion . Todos los derechos reservados    |  
Desarrollo Web: Luis A. Canaza Alfaro    |    
Editor de fotografía: Cesar Augusto Revilla Chihuan