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REVISTA

Keiko Fujimori y el caso Hayduk

Olluquito y la hija de los 10 mil dólares
La candidata Keiko Fujimori admitió haber recibido 10 mil dólares para su campaña al Congreso de manos de Ana Martínez Moreno, hija de Eudocio Martínez Torres, propietario de la empresa pesquera Hayduk, acusado por cargos de narcotráfico y absuelto por Alberto Fujimori en el 2000. El narcotráfico, una vez, toma relevancia en la campaña presidencial.
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Keiko Fujimori y el caso Hayduk

Fue en Cuarto Poder que la candidata presidencial Keiko Fujimori reconoció que el empresario pesquero Eudocio Martínez Torres, conocido con el apelativo de “Olluquito”, presidente del directorio de Hayduk, le entregó 10 mil dólares para la campaña del Congreso en el 2006, por intermedio de su hija Ana Isabel Martínez Moreno.

En el mismo programa, la hija del sentenciado ex presidente Alberto Fujimori, luego de reconocer la donación del acusado por narcotráfico, alegó que el donativo no fue en efectivo sino en “especies”, que era legal y que, por lo tanto, no devolvería el regalito.

“En la campaña congresal, sí, me apoyaron con 10 mil dólares, pero los aportes fueron a nombre personal, a mí, no al partido Alianza por el Futuro. Si mal no recuerdo, el aporte fue hecho por la señora Ana Martínez”, declaró Keiko Fujimori.

Como se recuerda, durante el primer gobierno de Alberto Fujimori, en marzo de 1993, dos empleados de la Agencia de Aduanas denunciaron la existencia de droga en un cargamento de harina de pescado que la pesquera Hayduk enviaba a Colombia, en plena época de apogeo de los cárteles de ese país.

Cuando la Policía acudió a investigar, descubrió 353 kilos de clorhidrato de cocaína en el cargamento. Ese mismo mes, luego de las pesquisas, la Policía denunció el delito ante el Poder Judicial y en abril se abrió un proceso contra el presidente del directorio de Hayduk, Eudocio Martínez, sus hijas Ana y Mariana Martínez Moreno, entre otras personas.

La Corte de Justicia del Callao condenó a “Olluquito”, a sus hijas y a otras personas. En 1997, la Comisión Ejecutiva del Poder Judicial eliminó la Corte Superior Antidrogas (presidida por una vocal honorable como Inés Villa Bonilla) y creó la Sala y los Juzgados Antidrogas, controlados por Vladimiro Montesinos. A esta instancia llegó el caso Hayduk.

A inicios de 1999, esta instancia decide reabrir la investigación judicial. A través de uno de sus emisarios, Montesinos pidió a “Olluquito” la suma de tres millones de dólares para dejar el caso en nada y no volver a molestarlo con el asunto. “Olluquito” respondió que no pagaría ni un centavo.

A mediados de ese año, la Fiscalía Provincial Antidrogas emitió un dictamen en el que encontraba responsabilidad penal en los integrantes del directorio de Hayduk. De inmediato, el Juez Antidrogas ordenó la captura de Eudocio Martínez e hijas, además del resto de copropietarios de la pesquera.

En diciembre de 1999, casi todos los integrantes de la familia Martínez fueron internados en los penales de Lurigancho y Santa Mónica. Entonces “Olluquito” hizo saber a Montesinos que ahora sí estaba dispuesto a pagar.

Pero el todopoderoso asesor ya no se contentaba con tres millones de dólares. Sabía que, en prisión, “Olluquito” se iba a mostrar dispuesto a pagar una suma más elevada. De lo contrario, Montesinos dejaría a la familia en la cárcel por muchos años y sus negocios serían liquidados.  

En enero del 2000, cuando cumplía el cargo de primera dama, la actual candidata presidencial Keiko Fujimori visitó en el penal de Santa Mónica a Ana y Mariana Martínez Moreno. Ambas sostuvieron que el caso era una venganza de Montesinos porque su padre se negó a pagarle los millones que el voraz asesor le pedía.

El intermediario entre las hijas del empresario y Keiko fue Rafael Rey. Menos de dos meses después de la visita de Keiko Fujimori, en febrero del 2000, Alberto Fujimori indultó a Ana y Mariana Martínez Moreno.

Ahora, en plena campaña electoral, cuando acaba de revelarse que Ana Martínez Moreno contribuyó con 10 mil dólares para su campaña parlamentaria, la propia Keiko ha aceptado que ella intercedió ante su papá para liberar a las hijas de “Olluquito”.

Según ella, lo hizo porque estaba segura de que estaban siendo extorsionadas por Montesinos. “Ellos fueron extorsionados por Vladimiro Montesinos”, dijo en Cuarto Poder. “Es por ese caso que yo me enfrento con Montesinos. Montesinos les pidió tres millones de dólares para dejarlos libres. La familia no aceptó y la familia fue presa”.

Hay algunas preguntas obvias en este caso y algunas grietas que no cierran en el relato de la fujimorista. Si Alberto Fujimori indultó a las hijas de “Olluquito” porque su hija le contó que eran inocentes y que estaban siendo extorsionadas por Montesinos, y el entonces presidente le creyó y efectivamente les concedió el indulto, ¿por qué Alberto Fujimori no despidió de inmediato a su asesor ante semejante denuncia de su propia hija?

¿O sucedió que “Olluquito”, sabiendo que había sido pillado intentando trasladar unos kilos de cocaína a Colombia, sabiendo que era culpable, decidió finalmente pagar a Montesinos y el fiel asesor le entregó parte del dinero producto de la extorsión al presidente y por eso este indultó a las hijas del empresario pesquero?

Ahora Keiko Fujimori dice que “Olluquito” y su familia son inocentes de todos los cargos que se les imputaron en esos años en que Montesinos (pero también su papá) hacían y deshacían en el país, incluido el Poder Judicial.

“Para mí son personas inocentes que fueron extorsionadas por Montesinos”, ha manifestado. “Yo estoy tranquila y me siento contenta porque gracias a ellos me di cuenta de quién era Montesinos”.

Sin embargo, la familia a la cual pertenece Ana Martínez Moreno, la generosa donante de Keiko, tiene bastante más que aclarar. El Ministerio Público viene investigando al hermano de Ana Martínez en un caso por lavado de dinero proveniente del narcotráfico.

Walter Martínez Moreno, “Olluquito Junior”, es uno de los actuales propietarios de la compañía pesquera Hayduk. Entre el 2007 y el 2009, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) reportó al Ministerio Público una serie de informes en los que se revelaba actividades sospechosas de empresas y personas en Lima y en Chimbote.

La Fiscalía sospecha que Walter Martínez Moreno y sus cómplices habrían realizado operaciones para introducir dinero en el sistema financiero nacional y en bancos de Suiza y Estados Unidos.

Mucho más importante que dejarse arrancar unos pelos de la cabeza para demostrar que nunca se ha consumido drogas, resulta deslindar contra cualquier persona o empresa vinculada con el narcotráfico. Keiko Fujimori no lo ha hecho. Por el contrario, ha reconocido haber recibido 10 mil dólares de una mujer juzgada y sentenciada por narcotráfico.

¿Qué es más grave: consumir de vez en cuando un par de gramos de cocaína o recibir dinero de gente que trafica con toneladas de esa droga? Esa es la pregunta.

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