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Miércoles 29 de junio 2022   |   Contáctenos
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PARAÍSO TERRENAL

Iquitos
Loreto ocupa casi el 30 por ciento del territorio peruano y alberga a una de las ciudades más conocidas y turística del Perú: Iquitos, que con su comida, sus paisajes y su gente se ha gana diariamente un lugar muy especial para el turista y el nacional. Conozcamos un poco más de cerca este afrodisíaco lugar.
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PARAÍSO TERRENAL

Iquitos es uno de los pocos lugares donde el agua se confunde con el cielo casi las 24 horas al día; donde puedes probar cientos de diferentes comidas, donde puedes cambiar de un estado de agobiante calor a refrescante aguacero.

 

Pero Iquitos no es solo eso. Hay una gran historia detrás, que pocos saben. Todo nace en una pequeña aldea poblada por un grupo de indios. Ellos vivían de los productos que le ofrecía la naturaleza y de los animales que pescaban. En 1864, Iquitos se convierte en ciudad y con la llegada del mariscal Castilla, empieza a extender sus alas hacia Brasil.

 

No pasaría mucho tiempo para que descubrieran el gran tesoro del caucho, material explotado durante años para beneficio de los grandes "caucheros". Luego vendría la época petrolera y llegarían los innumerables proyectos de exploración y explotación del recurso forestal. Las características de esta época aún permanecen, grandes reservas petroleras e importantes proyectos se fungen en sus casi seis mil kilómetros  de extensión.

 

 

DE SUS ENCANTOS

 

Pero dejemos un poco la historia y conozcamos más de cerca los atractivos que Iquitos tiene para ofrecernos. Uno de los aspectos más resaltantes son las tan renombradas excursiones a los "lodge", rústicos albergues construidos en lo espeso de la amazonía que garantizan un total aislamiento del bullicio de la ciudad, la tecnología y la contaminación.

 

Pasar tres días en la selva puede costar desde USD180 por persona hasta USD450, dependiendo del tipo de lodge que se escoja y sin incluir los boletos aéreos. Algunos hospedajes son más rústicos, otros son más antiguos y otros se diferencian por el tipo de actividades que realizan o por lo confortable de sus habitaciones.

 

Lo importante y común entre todos los albergues es el latente silencio arrullado por las decenas de especies animales que acompañan a todos los visitantes durante sus horas de sueño. La selva es uno de los pocos lugares con música que nace de su propia naturaleza. Los animales que habitan en el lugar, el viento y los árboles hacen lo suyo todas las noches y según muchos turistas, se pueden escuchar melodiosos sonidos durante las noches.

 

Y si por las noches los sonidos de la selva arrullan, durante el día el paisaje impresiona. Cada lodge tiene diferentes programas de excursión, aunque todos cumplen con las visitas obligadas de la selva.  Empecemos el recorrido con un refrescante viaje desde Iquitos ciudad hasta las entrañas de la madre selva. Una embarcación de madera, rústica pero firme, se encarga de regalar a los visitantes la primera fotografía del viaje.

 

 

INICIO DEL VIAJE

 

El imponente río Amazonas es la estampilla que no se cansa de ser retratada. Durante aproximadamente 45 minutos, el Amazonas acoge a los impresionados turistas hasta llegar al albergue, siempre atiborrado de árboles, animales y con sus cabañas rústicas ubicadas estratégicamente a lo largo del territorio o "restinga", zona  alta no inundable donde abundan las aves e insectos.

 

Un abrazo de recepción, una cálida sonrisa, un exótico refresco son parte de la bienvenida antes de ubicarse en las habitaciones, cuartos que serán alumbrados solo por la llama de un lamparín  y hasta donde se llega atravesando puentes colgantes y espeso follaje. Todo una aventura. Luego la excursión  en canoa hacia las comunidades selváticas. Compartir la danza y parte de las costumbres de diferentes etnias como los Yagua, hacen que esta experiencia sea inolvidable.

 

Los Yagua fueron descubiertos en 1541, durante la primera exploración de Francisco de Orellana al Amazonas, y aún conservan muchas de sus costumbres ancestrales, como su colorida vestimenta de fibras de palmera y el uso de la "pucuna" o cerbatana, herramienta que utilizan para la caza.  Bailar con ellos, probar la puntería, apreciar sus collares y adornos manuales, todo es posible en este recorrido.

 

El almuerzo. No hay sensación más deliciosa que probar una comida hecha en casa, con los mejores ingredientes, mérito de cualquier cocina gourmet. La comida de Iquitos destaca por su variedad y su frescura Un exquisito filete de pescado dorado, ensalada de verduras y chonta, una cremosa salsa de cocona, yuca, frijoles y plátanos fritos, son solo una muestra de lo que podrá probar en estos recorridos. Las comidas están incluidas en los paquetes turísticos y cada lodge intenta siempre superarse en sazón y calidad.

 

 

EXCURSIÓN ETNOBOTÁNICA

 

Atravesar la selva, caminar en la tierra húmeda, oler el aire puro mezclado con espesa vegetación. No hay nada mejor que sentirse en contacto con la naturaleza por un instante, liberar el stress, sentirse libre. Las caminatas en la selva le ofrecen eso y más. En una clase rápida de botánica conocerá la caña agria, la copaiba, la uña de gato, el aguaje e incluso la ayahuasca o "soga del muerto", todas especies ancestralmente utilizadas para la curación del cuerpo y el espíritu.

 

La "lupuna", con sus más de 50 metros de altura, lo dejarán estupefacto, mientras la belleza de la planta acuática "Victoria Regia", cuya hoja flotante puede sobrepasar el metro y medio de diámetro, lo harán meditar sobre las maravillas que todavía hay en el planeta y que son necesarias preservar.

 

Si hasta el momento el pasar unos días en la selva lo ha entusiasmado, el apreciar uno de los atardeceres más hermosos del Perú lo motivará hasta las  lágrimas. Un matiz rosado, dorado y con ligeros visos violetas se confunden con el río oscuro ya por las primeras horas de la noche. El panorama es simplemente indescriptible.

 

Pero las actividades no terminan con el atardecer. Aquí empieza la aventura. La noche juega de cómplice para iniciar las más esperadas caminatas, los ruidos de animales mezclados con las hojas movidas por el viento, crean mil y un leyendas. Es el momento preciso para viajar en canoa. El río recibe nuevamente a los visitantes y esta vez les muestra otra cara. Luciérnagas  transitan jubilosas por entre las ramas, insectos salen de caza y hasta las serpientes  se atreven a dejar sus escondites para lucir sus coloridas pieles.

 

LOS HABITANTES MÁS BUSCADOS

 

Los delfines rosados son sin duda los habitantes más buscados del Amazonas. Por su naturaleza tímida es necesario dotarse de mucha paciencia para verlos durante la visita a Yanayacu (lugar donde viven), pero en afortunados casos estos mamíferos se han acercado a las embarcaciones a dar la bienvenida. De lo contrario, una faena de pesca le levantará el espíritu, sobre todo si puede tener entre sus manos a las temibles pirañas, mojarras o lisas, o quizá un paseo de exploración en el margen del río Yanayacu, donde podrá ver al mentado Hoatzín o "Shansho", única ave con caraterísticas prehistóricas.

 

Iquitos. Luego de leer estas líneas es seguro que la palabra significará algo más que el Juane, la sesina y el aguaje. Este pedazo de selva tiene infinidad para ofrecer y su gente está empezando a sacar buen provecho del auje del turismo ecológico. Iquitos no es un mendigo sentado en un banco de oro, se ha convertido en uno de los destinos más turísticos del país. N podría ser de otra manera...aventura, naturaleza, gastronomía, conocimiento, todo en un mismo lugar. No se puede pedir más.
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